Las administraciones municipales que recién empiezan sus funciones, se enfrentarán a un panorama inmediato complicado, pues el Gobierno Federal ha restringido de recursos a todos los municipios del país; Aguascalientes ha padecido de esto desde hace ya tres años, y hay varios compromisos por cumplir a la ciudadanía, manifestó el diputado Cuauhtémoc Escobedo Tejada.
Una realidad que no se puede dejar pasar, es que las administraciones municipales salientes, terminaron su gestión con un nivel financiero en la mayoría de los casos, insostenible y con obligaciones inmediatas por cumplir, tanto para los empleados de sus ayuntamientos como en obras y servicios que tampoco deben faltar.
La falta de recursos económicos es lo que se ha padecido, así como el recorte para programas fundamentales, como la seguridad pública, así como para el tema social, agropecuario y el de emprendedurismo, y es que lo que se pudiera canalizar a los ciudadanos está todo centralizado en la Federación y poco llega a Aguascalientes y sus municipios.
El argumento general por el cual los municipios se encuentran en dificultades, es por la falta de recursos por parte del Gobierno Federal, al menos es la coincidencia de quienes recientemente dejaron de ser alcaldes en municipios de este estado, como es su caso, pues llegó a la diputación local después de haber gobernado el municipio de Pabellón de Arteaga.
Insistió que los municipios se encuentran en un nivel insostenible, “y cada vez son más las obligaciones que tienen que asumir”, por lo que estimó que en definitiva éste que comienza, “será un trienio muy complicado para los ayuntamientos”.
Refirió que algunos de los problemas que se tendrán que enfrentar en las administraciones municipales, están los elevados pagos que se deben hacer a la Comisión Federal de Electricidad, además de recortes de recursos para obras y servicios.
Desde su punto de vista, Escobedo Tejada advirtió que la Federación no ha mostrado visos de tener un espíritu municipalista, y es que “no ha enviado un solo peso para obra pública, ni un peso para situaciones de desastres como pasó recientemente con el desbordamiento del Río San Pedro y que afectó a una pequeña parte de Pabellón, por citar un par de ejemplos.