Diana Gante 
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO: Sea quien sea el próximo Presidente de México, Petróleos Mexicanos (Pemex) no dejará de ser una carga fiscal importante para el territorio nacional, aseguró S&P Global Ratings.

En un reporte realizado por la calificadora señaló que la compleja situación financiera de Pemex puede llegar a impactar la calificación soberana del País, por lo que estima que quien sea el próximo titular del Ejecutivo podría mantener los apoyos y transferencias a la petrolera, aunque habrá que esperar en qué medida.

«Dado el débil estado de las finanzas de Pemex y nuestra expectativa de que cualquiera que sea el próximo Gobierno continuará respaldando el pago de su deuda, persiste la posibilidad de que haya presión sobre la calificación soberana. Y nuestra calificación de Pemex sigue dependiendo de la calificación soberana.

«La forma en que el próximo Gobierno aborde la trayectoria fiscal general de México, en que decida el apoyo a Pemex, en que aborde la política en el sector energético y organice la gestión de Pemex probablemente afectará nuestras calificaciones tanto del País como de la empresa petrolera», apunta el reporte.

Sin embargo, destacó que existe la posibilidad de que alguna de las Administraciones pueda considerar a Pemex con menor importancia y reducir los apoyos, lo que podría implicar un cambio en el rol de la calificación de la empresa con la soberanía de México.

En los últimos 10 años, la situación financiera de la compañía estatal se ha debilitado de manera importante, pues depende en gran medida de las condiciones comerciales, financieras y económicas favorables para poder cumplir con sus compromisos.

Si bien Pemex ha estabilizado su producción, se debe en parte al aumento de la fabricación de crudo mediante la incorporación de nuevos campos al portafolio -aunque con altas tasas de declinación-, sin embargo, la cartera se compone principalmente de campos maduros, que requieren mayores inversiones para mantener los niveles.

Además, las continuas pérdidas en eficiencias operativas hacen que el sistema nacional de refinación funcione a menos del 50 por ciento de su capacidad instalada y se registró un margen variable negativo de 3.53 dólares por barril en el cuarto trimestre de 2023.

«Pemex enfrenta importantes vencimientos de deuda en los próximos años. El soberano, que recurrió a los mercados internacionales a principios de 2024, incluyó por primera vez una partida presupuestaria para cubrir casi todos los pagos de amortización de 2024 (alrededor de 11 mil millones de dólares).

«Sin embargo, el pago de la deuda de Pemex seguirá siendo una fuente de tensión en 2025 y 2026, con vencimientos por 6 mil 800 millones y 10 mil 500 millones de dólares en esos años, respectivamente», señaló S&P.