Azucena Vásquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El plan para controlar la inflación que alista el Gobierno federal será positivo si no busca un control de precios, pero no tendría efectos este año, de acuerdo con especialistas.
Ayer, el Presidente explicó que el plan no consiste en un control de precios, sino en fijar precios de garantía de 24 productos como maíz, frijol, arroz y leche.
Nadia Montes de Oca, gestora de Cartera Senior en Franklin Templeton México, dijo que las medidas planteadas requerirán tiempo de implementación y recursos económicos.
«No será al menos para este año una medida que podamos ver reflejada en la inflación», declaró en conferencia de prensa.
Esta solución podría tener un efecto positivo en el mediano plazo, siempre que no impongan control de precios, consideró Luis Gonzali, codirector de Inversiones en la misma consultora.
«Sentarse con productores, buscar que reduzcan sus márgenes para aliviar la inflación, podría ser positivo, siempre que no se apliquen controles de precios generalizado», dijo.
Mencionó que si bien el control de precios puede ser positivo para el funcionamiento de la economía, es una medida que no funciona en el mediano y largo plazos.
Previamente, Motes de Oca sostuvo que la previsión de Franklin Templeton es que al cierre de año la inflación sea superior a 6 por ciento, debido a factores externos como los cuellos de botella en las cadenas de suministro e incremento en los precios de las materias primas.
Por separado, Alejandro Saldaña, economista en jefe del Banco Ve Por Más, sostuvo que es necesario conocer más sobre este plan para estimar su efecto real.
Es importante tomar en cuenta que los factores que presionan la inflación son globales, como los cuellos de botella en las cadenas de suministro.
«Por eso las políticas que se pudieran implementar tienen poco que hacer; tendrían implicaciones muy moderadas», señaló.
Además, se debe considerar que las empresas podrían absorber parte de los costos para garantizar determinados precios al consumidor, pero eso dependerá de la capacidad de cada una, puntualizó.
En tanto, el FMI dijo que para aminorar el impacto del alza de precios es preferible que los países de América Latina y el Caribe, incluido México, den apoyos específicos a grupos vulnerables y permitan que los precios se ajusten conforme al comportamiento global.
«Para garantizar la cohesión social y reducir el riesgo de tensión social, los gobiernos deberían proporcionar apoyo focalizado y temporal a los hogares vulnerables y de bajo ingreso, y dejar que los precios internos se ajusten en función de los precios internacionales», señala en la publicación «América Latina enfrenta riesgos inusitadamente altos».

¡Participa con tu opinión!