Hay expectativas de alcanzar una buena cosecha este año de durazno en el estado a pesar de las lluvias tardías y la situación del COVID-19, lo que ha complicado la situación, señaló el gerente del Comité Sistema Producto Durazno de Aguascalientes, Pablo Arturo Alemán Hernández.
Comentó que la cosecha inició en los últimos días de mayo, tras recalcar que el durazno que se produce en Aguascalientes es el amarillo y la recolección se da por un lapso de 100 días, la cual abarca junio, julio, agosto y algunos días de septiembre, que varía en función del clima.
Reconoció que la situación de la pandemia sí ha complicado la situación en cuanto al manejo de las huertas y del personal así como a todos los niveles en las unidades de producción. Sin embargo dijo que han respetado toda la normatividad establecida por el área sanitaria en el Estado y se han enfocado en cumplirla con estrategias tales como la sana distancia, la sanitización en las entradas a las unidades de producción, así como del calzado de todos los operarios, lavado de manos, aplicación de gel antibacterial, cubrebocas, entre otras acciones.
Asimismo, dijo que otro factor que les ha dificultado ha sido la lluvia, cuyo ciclo apenas inicia, por lo que muchos productores han tenido que extraer el agua del subsuelo y ello les encarece los costos de producción. A pesar de tales dificultades, Alemán Hernández confió en que alcanzarán una buena cosecha para este año.
Recordó que actualmente hay 25 productores de durazno en el estado con un promedio de 450 hectáreas, las cuales están distribuidas en los municipios de Aguascalientes, Calvillo y Asientos, siendo en este último donde hay una mayor superficie de cultivo de dicha fruta. Además de que recientemente se ha agregado el municipio de Cosío con una superficie pequeña.