Jorge A. Meléndez R.
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La mitad de la inversión que se anunciará en el plan de infraestructura del Gobierno son proyectos de empresas privadas, revela un análisis de las 61 obras que detalla un documento presentado el pasado 12 de noviembre en una reunión entre funcionarios, legisladores y empresarios con el Presidente Andrés Manuel López Obrador.

Los 61 proyectos alcanzarían una inversión total de 254 mil 990 millones de pesos, de la cual el 50 por ciento sería obra de empresas privadas y el resto proyectos públicos.

Las inversiones están divididas en tres capítulos de acuerdo con su viabilidad: las obras que pueden iniciar inmediatamente, las que se podrían implementar en el año 2020 y las que esperarían hasta el 2021.

Son 15 los proyectos que estarían ya listos para arrancar y suman 158 mil 573 millones de pesos.

De este total, poco más de 100 mil millones de pesos, un 63 por ciento, son proyectos del sector empresarial, básicamente en dos rubros: 86 mil 061 millones de pesos en el sector de telefonía fija y móvil, y 14 mil 062 millones de pesos en nueve proyectos aeroportuarios, incluido el Aeropuerto de Monterrey.

Cinco proyectos públicos estarían listos para arrancar en el corto plazo, alcanzando los 58 mil 260 millones de pesos, 37 por ciento del total, destacando por su monto la terminación de la coquizadora de la Refinería Tula y la rehabilitación de la coquizadora de Cadereyta.

El documento indica que existen 32 proyectos que podrían arrancar en el 2020, pero advierte que antes requerirían resolver «factibilidades».

Éstos representarían inversiones por 75 mil 156 millones de pesos, de los que 20 por ciento son inversiones privadas en ocho aeropuertos.

En el capítulo de obra pública de los proyectos del 2020 -poco más de 60 mil millones de pesos, 80 por ciento del total- se encuentran cuatro inversiones carreteras, siete ferroviarias, nueve portuarias, cuatro centrales eléctricas, una terminal de etano y un hospital en Torreón.
El rubro final son 14 proyectos que podrían iniciar en 2021, pero que requieren «preparación» para lograrse.

El total de éstos alcanza apenas los 21 mil 261 millones de pesos, de los cuales 13 mil 254 millones son 12 proyectos aeroportuarios privados. Dos obras públicas suman 8 mil 007 millones de pesos, una terminal portuaria y la extensión del tren urbano Cuautitlán-Huehuetoca.

El programa de infraestructura forma parte del plan del Gobierno para fomentar obras que puedan reactivar la economía.

El Secretario de Hacienda, Arturo Herrera, explicó en la reunión de noviembre 12 que el plan de infraestructura del Gobierno consta de tres etapas y que la primera arrancará con los proyectos financiados por la IP.

«Vamos a ir en etapas», explicó. «La primera van a ser aquellos proyectos que son de inversión privada directamente, que nada más requieren concesiones».

La segunda fase contemplaría proyectos que tienen que ver con un componente público-privado como alguna garantía, mientras que la tercera etapa serían obras única y exclusivamente del sector público.

Aunque el Gobierno no dio detalles del financiamiento, el programa de infraestructura 2020-2024 detalla que el 56 por ciento de la obra pública en el sexenio estaría asignada a la iniciativa privada a través de esquemas de inversión a riesgo propio y de riesgo compartido con Asociaciones Público-Privadas (APPs).

Las APPs son esquemas de financiamiento que han operado en la opacidad generando altos costos y perjuicios para la ciudadanía.

Especialistas han advertido sobre algunas problemáticas comunes a las APPs, como la opacidad en la información operativa y financiera, el privilegiar intereses particulares sobre los de la ciudadanía y la falta de procesos de vigilancia y rendición de cuentas.