Los efectos de la sequía registrada en Aguascalientes tendrán repercusiones a mediano plazo por la falta de preñez en las vacas, advirtió el dirigente de la Unión Ganadera Regional de Aguascalientes, Juan Pablo Franco Díaz.
El repoblamiento del hato tendrá un proceso de recuperación de entre tres y cuatro años, porque se tienen menos vacas, y a su vez un menor nacimiento de becerros, explicó.
Las reses que se mantienen en los agostaderos se encuentran en un estado de subsistencia, que reduce la posibilidad de quedar preñadas, porque no están en condiciones óptimas para tener crías.
El hecho de que se presenten lluvias es un aliciente para el campo, pero la problemática de nivel un alto sacrificio del ganado vacuno provocó que se cuente sólo con un 30 por ciento de los animales que se tenían hace dos años.
Aun cuando se puedan impulsar un programa de recuperación de hato las condiciones no son propicias para alcanzar los niveles de cabezas de ganado perdidas, enfatizó
Franco Díaz indicó que los productores ganaderos están a la expectativa de que haya un buen ciclo de lluvias porque en un principio se puede lograr la recuperación del agua en los bordos.
En segunda instancia, es espera que las lluvias logren la recuperación de los pastizales para abatir los costos de alimentación del ganado, hasta alcanzar una estabilidad financiera en la producción.
Los productores confían en que haya un buen ciclo de lluvias y mantienen puesta su vista en el cielo con esperanza de que haya un buen temporal, ya que de lo contrario, el hato podría llegar a un punto de abatimiento, en el que el ganado llegue a un descenso drástico de ejemplares en el estado, y si no hubiera lluvias se podría pensar en la desaparición de la actividad, consideró.