Diana Baptista
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 9-Feb.- Guadalupe García de Rayos se convirtió en la primer mexicana en ser deportada bajo la orden ejecutiva firmada por Donald Trump.
Con antecedentes criminales por utilizar un número de Seguridad Social falso, fue repatriada en menos de 24 horas tras presentarse voluntariamente ante el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) para realizar un trámite relacionado con su proceso.
“No me arrepiento porque sé que lo hice para que más familias vieran lo que venía, lo que podía pasar y sepan a lo que van a arriesgarse. Que llegue este aviso al señor Trump y pare las deportaciones, porque no nos está haciendo a nosotros, sino a nuestros hijos”, dijo en conferencia de prensa a su llegada a Nogales, Sonora.
García de Rayos, quien deja en Phoenix a su esposo y dos hijos, Ángel y Jacqueline, de 16 y 14 años respectivamente, llegó a Estados Unidos a los 14 años; en 2008, fue detenida mientras trabajaba en un parque acuático en Phoenix, Arizona.
Según su testimonio, pasó seis meses detenida, víctima de una redada ilegal encabezada por el alguacil Joe Arpaio. Fue acusada de utilizar documentos falsos para conseguir empleo.
Aunque tenía una orden de deportación, ésta aún no había sido ejecutada y seguía su proceso migratorio en libertad. El 25 de enero, Trump firmó la orden ejecutiva que establece la deportación inmediata de todo inmigrante con cualquier tipo de antecedente criminal.
Guadalupe acudió este miércoles 8 de febrero ante ICE para su supervisión anual, pero fue inmediatamente retenida por los agentes.
“Yo cumplí con todo, no veo el porqué me sacaron así. No quisieron ver mi caso más profundo e hicieron todo lo posible por sacarme en ese instante”, narró la originaria de Acámbaro, Guanajuato, desde un albergue para migrantes.
“Iba como cuando llevaban al Chapo, como si fuera muy mala. No me dijeron a dónde me llevaban, pedí hablar con mi abogado y no aceptaron”.
Según la Cancillería mexicana, el Consulado General de México en Phoenix, brindó la atención y protección consulares, y el Consulado en Nogales, Arizona, supervisó que su repatriación se realizara de forma digna y segura.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) alertó que ésta es la nueva realidad que vive la comunidad mexicana en territorio estadounidense.
Por ello, recomendó a los connacionales en Estados Unidos a tomar precauciones y mantenerse en contacto con el consulado más cercano, en cara a posibles escenarios similares.