Se adelantó el amigo y Aguascalientes vibró. Don Alejandro Muñoz Fernández nació en España pero fue de Aguascalientes y deja en esta tierra amigos y familiares consternados ante su repentina muerte. Cónsul Honorario de España para Aguascalientes y Zacatecas, desde el 9 de febrero de 2002, representó a esa comunidad española que hace décadas estuvo directamente relacionada con la Guerra Civil Española, pues pertenecían a familias que buscaban protección en esta región en la que hoy en día participan de manera productiva en los ramos textil, de la construcción, restaurantero y energético. Don Alejandro le apostó a la industria gastronómica hace casi 30 años y triunfó en esta ciudad en su famoso restaurante el Mesón del Taco, sin olvidar jamás que antes trabajó también en el giro textil. Su ciudad natal, Sabadell, es una ciudad importante de España, conocida por ser textilera, razón por la cual don Alejandro decidió estudiar maestría textil en la Escuela Industrial de Artes y Oficios. Prueba de su habilidad con la textilería, fue que al llegar a México junto con su familia en 1976 fue contratado por una empresa de confección en México. Conoció a su esposa Beatriz Romo Barba, estuvieron viviendo en la Ciudad de México unos años, sin embargo, al tener a su primer hijo decidieron venir a vivir a Aguascalientes. Al llegar a Aguascalientes, Don Alejandro fue contratado en industrias Jobar y con el paso de los años, con el objetivo de buscar otra fuente de ingresos, decidió poner su propio taller de costura, un negocio que duró 12 años y fue llamado Confecciones Muro. Al pasar el tiempo, junto con su esposa decidió abrir su propio restaurante, ya que ambos traían tanto la escuela de cocina la mexicana como la española y con la misma idea de tener una fuente extra de ingresos. Fue así como nació el Mesón del Taco: gastronomía mexicana y española. Una de las razones del éxito del restaurante es que se respeta la gastronomía española y la mexicana, y se cuida con esmero la presentación de los platos, presentándolos siempre en primer nivel. Con igual diligencia cultivó amistades, mismas que ayer, ante la intempestiva noticia de su deceso, se expresaron con lamento y tristeza. Hasta siempre don Alejandro, descanse en paz