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Agencia Reforma

En Teocaltiche reina la intranquilidad.
La ausencia de autoridad y el sentir que los criminales estaban cada vez más cerca, llevó a movilizarse a cerca de mil 300 personas, que se fueron con sus familias a otros pueblos en el mismo Municipio, a Villa Hidalgo, Zacatecas y Aguascalientes.
Estos fueron datos reportados por el Ayuntamiento de Teocaltiche a la Fiscalía Regional hasta el domingo, cuando hicieron saber que los habitantes fueron amenazados con más enfrentamientos, comentó una fuente cercana al caso.
Señaló que, según los reportes, el 6 de mayo, los criminales abrieron una zanja en una brecha que va de la comunidad de Agua Tinta a la de Los Pocitos, lo que impedía el ingreso y salida a ambas comunidades.
Los pobladores de esas dos localidades, así como los de Los García, Rancho Mayor, Rancho El Santo, El Saucito, Los Saúcos y El Rosario fueron los que decidieron dejar su hogar el 7 de mayo, tras un tiroteo que dejó un muerto y ningún detenido.
Se trata de familias que viven de la ganadería y la agricultura, algunas de las cuales aún continúan en la zona porque no quisieron dejar su patrimonio.
“Nosotros lo que queremos es regresar a nuestro hogar, pero seguros, seguros, porque hay mucha gente todavía en mi comunidad donde están como unas 15 familias que no se quieren salir.
“No quieren dejar sus hogares, lo que con mucho esfuerzo hicimos en mucho tiempo, (los que sí nos desplazamos) dejamos todo”, le dijo una de las pobladoras ayer al Gobernador Enrique Alfaro según documentó Chaneja, página de Facebook de habitantes de aquella comunidad.
Tras 72 horas del tiroteo, el mandatario acudió con personal de diversas dependencias para entregar víveres y decirle a las familias que establecerían una base de Policía.
“A mí me tocó estar ahí el día que hubo el enfrentamiento, ahí yo sentía que ya estaban ahí en mi hogar, y yo tenía mucho miedo de mis hijas, que les fuera a pasar algo”, dijo una mujer antes de romper en llanto cuando el Gobernador le dijo que podían volver a casa.