Actualmente se discute en el sector eléctrico sobre los Acuerdos, Políticas y modificaciones que han tenido efectos inmediatos en los pasados meses de abril y mayo.

Primero el 29 de abril se da el Acuerdo del Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) que modifica las reglas de despacho y argumentando temas de confiabilidad, básicamente decidirán cuales Centrales si y cuales no generarán. Además de cancelar las pruebas preoperativas de Centrales Eléctricas Limpias que se encontraban por iniciar operaciones.

El 15 de mayo se publicó el Acuerdo para la Política de Confiabilidad de la Secretaría de Energía (SENER), con el que se pretende modificar las reglas de cobros y pagos, así como de despacho de las energías limpias, ya definiéndolas como intermitentes (eólica y solar) con miras a cargarles nuevos costos mediante el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM).

Este Acuerdo de la SENER instruye a la CRE y CENACE para que desarrollen las nuevas las reglas de compraventa de Generadores Exentos (Generación Distribuida) y creará cargos de servicios conexos no solo a los grandes Generadores si no a los que ya tienen paneles instalados en sus techos, así como a las nuevos Sistemas Fotovoltaicos (SFV).

Claramente trae incertidumbre al sector de la generación distribuida en México desde la fabricación hasta el consumidor final. Lo que desincentivará las inversiones y aumentará el riesgo en la disminución de ingresos, así como afectaciones en los empleos de las PYMES.

Es ilógico, siendo México un país con 13 Tratados de Libre Comercio con 50 países, que se limiten las posibilidades de ser más competitivos a nivel mundial, cuando predomina la globalización.

Se deben de privilegiar esquemas para que las Grandes, Medianas y Pequeñas empresas mexicanas sean más competitivas a nivel mundial y logren captar utilidades en países extranjeros y desplazar la competencia interna de productos foráneos.

Y esa fue una de las justificaciones por las que se crearon las Sociedades de Autoabasto y los Productores Independientes de Energía (PIE) de acuerdo a la Ley de Servicio Público de Energía Eléctrica (LSPEE) (Con tiempo de caducidad y obligatoriamente deberán migrar al MEM concluidos sus 20 años de permiso), al igual que impulsar las inversiones en el sector ya que la CFE no contaba con la capacidad de ofertar la creciente demanda de energía a costos competitivos a nivel mundial.

El pasado 28 de mayo la Comisión Reguladora de Energía (CRE), modifica el cobro de las tarifas de porteo para las Sociedad de Autoabasto, cabe recordar que son empresas que generan su propia energía y la entregan a su mismo grupo de interés con menores costos, pero hubo varios proyectos que, mediante una Sociedad Anónima Promotora de Inversión de Capital Variable (SAPI de CV) y la venta de acciones serie, y entraban como clientes en la calidad socios autoabastecidos.

Esto con la finalidad suministrarles energía sin ser del mismo grupo de interés económico. Cabe recalcar que todos adquirieron derechos y obligaciones en un marco normativo donde se permitieron dichas sociedades con el objetivo de incentivar los proyectos de generación y la competitividad de las empresas mexicanas.

Se estima que dichas sociedades representan el 14% del Producto Interno Bruto, es decir son empresas que producen artículos de consumo diario tanto bienes consumibles como duraderos. Y la energía eléctrica, es de los principales 5 insumos de prácticamente casi todas las industrias.

Entonces, estos aumentos en las tarifas de transmisión simplemente se traducirán en inflación, ya que o los paga el generador, las empresas o se los trasladan a los consumidores finales. Pensando en mercados competitivos que se encuentran cercanos a su equilibrio.

Entonces en el corto y mediano plazo, si la Política de la SENER avanza y los acuerdos de la CRE prosperan, tendremos las siguientes afectaciones para las PYMES: aumento en costos por generar en sitio, desincentivos para autoconsumo de energía en sitio, menores ventas para los instaladores y fabricantes eléctricos, efectos inflacionarios, menor crecimiento económico, por lo tanto, menores niveles de empleo, desarrollo y bienestar.

En la coyuntura nacional donde existe una crisis económica y una clara desaceleración del desarrollo social, se podría agravar aún más la situación.

Y en el bolsillo de los mexicanos, se nombrarán algunos de los sectores que se encuentran consumiendo energía eléctrica en Sociedades de Autoabasto: automotriz, alimentos, cemento, bebidas, establecimientos de autoservicios (Oxxo, Seven), manufacturas, textil, servicios financieros, y la lista es larga.

Ahora, cuando uno piensa en que empresas generen su propia energía suena lógico incentivarlos, pero cuando las Sociedades de Autoabasto comienzan a incluir clientes que no son de su mismo grupo de interés económico ocurre lo siguiente.

Se compite contra los Participantes de Mercado (Suministrador Básicos y Calificados) en donde un generador en autoabasto, cumple la función de generar y suministrar.

Recordemos que CFE Suministro Básico y Calificados son dos Participantes de Mercado más que compran y venden energía y productos asociados en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), y cuando ellos o algún Suministrador privado compiten contra tarifas “Legadas” de entrada van aproximadamente $0.33 x Kilowatt hora.

En el Mercado Eléctrico los Generadores Participantes de Mercado, pagan sus tarifas reguladas de transmisión y CENACE por inyectar a la red, independientes de la comercialización.

Cuando el Suministrador recibe la energía eléctrica del Generador y la transfiere al Usuario Final, se pagan adicionales tarifas reguladas de transmisión, distribución y CENACE. Además hay que incluirle los Costos de Servicios Conexos (SC), Potencia (P), Derechos Financieros de Transmisión (DFT), Certificados de Energías Limpias (CEL’s), Diferencias Nodales, y por último los costos socializados del MEM, los cuales son 80 posibles cargos y/o abonos de acuerdo a los Manuales de Liquidaciones

Dentro de esos cargos hay dos en específico que pagan los Suministradores y Participantes que retiran energía. El Déficit/Superávit de Contratos de Interconexión Legados (CIL’s) o Sociedades de Autoabasto, donde las ineficiencias por no pagar los costos antes mencionados se sociabilizan por medio de este folio a todos los que retiran energía del MEM.

Y las Garantías de Suficiencia, en donde el Gas Natural comprado en contratos “Take or Pay” que se requiere para que todas las Centrales Eléctricas de esta tecnología, si no llegan a generar por temas de despacho económicos, le cuesta a todo el MEM que dicho generador haya estado disponible y listo para entregar energía. Esa disponibilidad del gas que no se utilizó se tiene que pagar y se realiza mediante este folio.

Con datos del Sistema de Información Energética las ventas de CFE Suministrado Básico de 2018 a 2019 disminuyeron 3,900,000 MWh, esto equivaldría a unos 398 Megawatt suministrados con un factor de carga de 85%. Lo que representa una disminución del .7% en su volumen de ventas anuales.

Este dilema no es entre la CRE y la CFE, si no que es de la sociedad mexicana. Es urgente que la actual administración federal escuche y dialogue con los actores del sector energético. Así como imperante que se lleguen a acuerdos por el bienestar de la mayoría.

Se prevé un bombardeo de amparos en contra de la CRE por dichas resoluciones, sumado a las suspensiones a los Acuerdos del CENACE y la más reciente al de la SENER, donde Greenpeace, finalmente se volcó en favor de las energías limpias y renovables en México. Ya que las afectaciones por la generación contaminante son irreversibles para nuestro planeta de acuerdo con la evidencia climática que se conoce hoy en día.

Hay que recordar que estas decisiones no son un Proyecto Ejecutivo Federal donde fácilmente se podrían desechar los intereses jurídicos de quienes se ampararon en su legítimo derecho contra las obras del aeropuerto de Santa Lucia. Estas afectaciones son a miles de contratos.

Si consideramos las disrupciones económicas, preocupa bastante ya que habrá menos inversión, lo que se traduce en menores empleos con efectos inflacionarios inevitables en productos y servicios.

Urge el diálogo con el Gobierno Federal para el reacomodo de la Política Energética. El pingpong es de dos, no es una lucha de poderes si no de argumentos en beneficio del bienestar de la mayoría en temas económicos, ambientales y desarrollo social.

Carlos Aurelio Hernández González

Presidente de la Comisión de Energía de COPARMEX Metropolitano del Estado de México

Vicepresidente de Energía Renovables de la Comisión Nacional de Energía COPARMEX

Twitter: @cauhdez

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