Salvador Rodríguez López

En un escenario mejor de lo que podría esperarse se registra el anticipo económico de Aguascalientes, con el anuncio de tres empresas que están en camino de iniciar operaciones, indicativo de la reactivación económica y de un mayor número de empleos.
Después de un año atípico como el que se vivió en 2020, es de la mayor importancia que fluyan nuevas inversiones y que más negocios se involucren en este nuevo amanecer tan largamente anhelado, si se tiene en cuenta que acaba de pasar una etapa en que hubo alrededor de 6,000 bajas en el sector laboral, conforme a datos del IMSS, por lo que se espera que sea totalmente distinto en el curso de los próximos meses.
El titular de la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedec), Manuel Alejandro González Martínez, señaló que hay bases para considerar que además de recuperar esos puestos de trabajo se creen otros, ya que el sector empresarial trabaja con miras a fortalecer sus negocios y concebir nuevas inversiones, principalmente en los ramos automotrices y de manufactura.
De manera inicial están por comenzar actividades la empresa Continental, de procedencia alemana, que instalará una planta eléctrica central, para ello comenzó la etapa de contratación ya que su propósito es comenzar actividades en el curso de febrero.
También está la firma portuguesa Picolli Green Technology LDA, productora de vehículos eléctricos y suministros, que comenzará operaciones en junio, y la compañía canadiense Reneuvo Group, que se dedica al reciclaje para la industria automotriz y la industria aeroespacial, la cual iniciará la construcción de su nave industrial al sur de la ciudad.
El funcionario dijo que se otorga la atención necesaria a los nuevos inversionistas para que cumplan todos los requisitos y puedan abrir las empresas en el tiempo previsto por cada uno de ellos, ya que en esto va el interés de que se generen puestos de trabajo, que es una demanda permanente y que aumentó a raíz de la emergencia sanitaria.
Por otra parte, Manuel Alejandro González señaló que no obstante las dificultades económicas que se registraron el año pasado, esta entidad continuó con la captación de inversión extranjera directa, por lo que al cierre de 2020 hubo cifras positivas ante el interés de los empresarios de arraigar aquí su capital, de consolidar el que ya existe e incluso de hacerlo crecer.
De acuerdo con información del Inegi y de la Secretaría de Economía, en el último trimestre Aguascalientes captó una inversión superior a 120 millones de dólares y por ende hubo más empleo directo, además del indirecto.
Asimismo, en los primeros días de enero se abrieron las ventanillas de atención del Sistema de Financiamiento de Aguascalientes (Sifia), dependiente de la Sedec, que ofrece nuevos esquemas y fondeos mediante un capital de 270 millones de pesos y del capital revolvente, con lo que se confía en atender la demanda de apoyo a más de 2,000 empresas.
Por último destacó que al pasar la representación local del Sistema Nacional del Empleo (SNE) a la Sedec habrá una mayor integración con las firmas, que tendrán un canal directo para sus necesidades de contratación de trabajadores.

DESGRACIA CÍCLICA
Siempre que se vive una situación adversa la generación correspondiente supone que es la más grande de cuantas ha habido a lo largo de la historia, por lo que ahora que ataca el coronavirus afirma que difícilmente se puede comparar con otras, sin embargo Aguascalientes registra una peor que la actual y fue el cólera morbo, que en dos meses y medio acabó con la vida de 5,000 habitantes.
Esto sucedió en 1833 y de lo cual narra don Agustín R. González en la Historia del Estado de Aguascalientes que publicó en 1881. De manera precisa destaca que en ese año la ciudad fue invadida por la enfermedad y la primera víctima fue un vecino del barrio del Estanque, al ser atacado el 15 de mayo. Comenzó a propagarse a principios de junio y en promedio morían 20 personas diariamente; aumentó a 100 el número y los días 25, 28 y 27 murieron 600 personas. En agosto fue decreciendo el número de defunciones y al terminar el mes también acabó el terrible azote.
Fueron alrededor de 5,000 aguascalentenses los que desaparecieron en tan corto lapso y aunque en otras partes del estado también se registró algunos decesos fue en la ciudad donde se ensañó el contagio
“El pánico era tal, que en esta época no se vieron los actos de abnegación y de caridad cristiana, que hemos visto durante las invasiones del matlazahualt y de la viruela. No había por otra parte médicos suficientes para atender a tantos enfermos, y muchas personas, sin conocimiento alguno de la ciencia, ejercieron la profesión. No se encontró un solo remedio para combatir el mal, de manera que era casi segura la muerte del contagiado. Sucumbían algunos en el abandono y en medio de los más intensos dolores. Daba incremento el pavor general la vista de los muchos cadáveres que se llevaban a los cementerios, los que no pudieron contener a aquellos y se abrió uno nuevo, el llamado del Arroyo. Díjose entonces y se dice aún, que se sacaban de las casas con tal precipitación los cadáveres, por temor al contagio, que muchas personas fueron sepultadas vivas. Cesó al fin el mal, pero no el terror que había infundido, sobrevivieron el espanto y el temor de una nueva invasión durante los meses de septiembre a diciembre del memorable año de 1833”.
Don Agustín R. González narra que conoció a un hombre que se hacía llamar Santa-Ana y fue atacado por el cólera y conducido al cementerio del Arroyo, el 26 de julio, ya muy tarde. No fue sepultado por esa circunstancia, y por ser muchos los cadáveres, sin embargo, apunta, “Santa-Ana volvió en sí a la medianoche, salió de aquel lúgubre sitio y fue a su casa. Llamó a la puerta de ella, habiendo conocido su mujer la voz del difunto, murió la infeliz súbitamente”.
Hay quienes aseguran que cada siglo hay una peste en el país, pero México ha vivido dos en lo que va del actual – la influenza en 2009 y once años después la COVID-19 -, por lo que no existe seguridad de que para la actual generación ya pasó el peligro, pero lo más grave es que ahora es de carácter global y no hay una forma de frenar la infección y tampoco se sabe con precisión cómo se propaga, por lo que todo lleva a que se apliquen medidas de prevención que en algunos casos no resultan eficaces y en otros, ni las imágenes religiosas ha salvado a sus portadores de sufrir los estragos.

DE LA QUE SE SALVÓ
Si el jovencito que vendía sus productos entre los peregrinos hubiera enfrentado a los acocenos y canacos no se habría producido el milagro de la multiplicación del pan y los peces. Él, – como los actuales vendedores ambulantes que pululan por la ciudad de Aguascalientes -, andaba entre los seguidores de Jesús para hacerse de un recurso y se dio el caso que era el único que estaba cerca de los apóstoles, por lo que procedieron a comprarle lo que llevaba y fue así como el Mesías llevó a cabo el prodigio que comieran “hasta hartarse”, según la cita bíblica, más de 5 mil personas. De haber vivido ahora, tendría que andar con el Jesús en la boca para no encontrarse con los que exigen ser amos únicos del mercado, cuando en sentido práctico si hay compradores para todos alcanza, es como la lluvia, cuando se abren las llaves del cielo a todos moja, por lo tanto no hay que dar tanto brinco estando el piso tan parejo.