Cristina Hernández 
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Las personas privadas de la libertad, sus familias y el personal penitenciario está en mayor riesgo ante la pandemia de coronavirus, señaló la asociación civil Reinserta.

Lo anterior, debido a que las medidas para la contención del virus, como el lavando de manos constante y la utilización de gel antibacterial, así como sugerencia de mantener una separación de un metro de distancia respecto de otras personas, no es posible en los centros penitenciarios.

“Las medidas enunciadas parecen viables para la gran mayoría de las personas, pero resultan ser complejas de implementar en los centros de reclusión de nuestro País”, señaló la organización.

Reinserta recordó que, de acuerdo con el Diagnóstico Nacional del Sistema Penitenciario de la Comisión Nacional de Derechos Humanos de 2019, en el 63 por ciento de los reclusorios existen deficiencias en equipamiento e higiene en las áreas de dormitorios.

Además, en el 32.79 por ciento se tienen deficientes servicios de salud, en 33 por ciento hay sobre población y en 32 por ciento, condiciones de hacinamiento, lo que los pone en mayor riesgo ante el Covid-19.

La asociación urgió al Gobierno contemplar en sus planes de emergencia al Sistema Penitenciario, tanto en recursos humanos, como en dotarlo de materiales necesarios para la contingencia.

Reinserta tomó como ejemplo medidas adoptadas en estados como Quintana Roo, donde se ha reducido a la mitad los días de visita y se detecta sintomatología al momento de los ingresos, de cuatro a dos.

Mientas que, en el Edomex, se han establecido cercos sanitarios los días de visita familiar e implementado medidas de higiene en los centros.

Sin embargo, por el volumen de población, se contempla la necesidad de suspender las visitas hasta que pase la contingencia y ampliar los horarios para el contacto telefónico, como en los Centros Federales donde se suspendió la visita hasta el 20 de abril.

Por otro lado, la Asociación señaló que en los próximos días apoyarán a distintos enteros penitenciarios con kits de necesidades básicas como pañales, leche, medicamentos y vitaminas, además de kit didáctico con materiales e instrucciones para realizar actividades de estimulación oportuna diariamente para madres y adolescentes.