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Agencia Reforma

MONTERREY, NL.-De frente a un anuncio que se espera del Gobierno federal hoy para controlar la inflación, el banco de inversión JP Morgan advirtió sobre que no se vaya a tratar de «una política de control de precios disfrazada».
«Creemos que tal política tendría un impacto negativo en el mercado en términos de la producción y podría crear potencialmente un mercado negro para satisfacer la demanda», alertó en un documento.
Señaló que ordenar un control de precios a nivel nacional enfrentaría dificultades en la práctica, de tal manera que tanto su implementación como éxitos estarían limitados.
La semana pasada, el Gobierno adelantó que estaba trabajando en un plan para abaratar hasta en un 20 por ciento 24 productos de la canasta básica, como huevo, leche, carnes, aceite vegetal y algunas hortalizas.
Para ello, la Administración federal habría entablado pláticas con productores, distribuidores y minoristas para garantizar precios uniformes en todo el País.
Consultados por Grupo Reforma desde la semana pasada, productores agropecuarios se pronunciaron por políticas que eleven la productividad y la oferta de los alimentos, rechazando un esquema de control de precios.
JP Morgan estimó que un acuerdo del Gobierno con productores y comercializadores, dada la complejidad de su implementación, en el mejor de los casos reduciría los precios de los productos seleccionados entre un 5 y un 10 por ciento, y no en el 20 por ciento pretendido.
«Un plan para frenar la inflación sostenida y generalizada debe ir más allá de una estrategia de control de precios», sostuvo.
Lo que se requiere, anotó, es un «pacto» entre el sector público y el privado que contenga el crecimiento de los salarios.
«Esta estrategia tuvo éxito en la década de 1990 y, si se implementa ahora, reduciría significativamente los riesgos al alza para la inflación», refirió.
Aparte, Jonathan Heath, subgobernador del Banco de México (Banxico), escribió ayer en su cuenta de Twitter que en su «opinión personal» los controles de precios sólo funcionan en el corto plazo.
«Hay que tener mucho cuidado en su instrumentación», advirtió.
Heath recordó que el Ejecutivo federal está facultado exclusivamente a determinar mediante decreto precios máximos.
«(Para ello) la Cofece debe determinar si no hay condiciones de competencia efectiva, mientras que le corresponde a la Secretaría de Economía fijar los precios en estos casos», detalló.
Señaló que, por su parte, el Banco Central no tiene facultades para establecer precios máximos.
Heath recordó que el objetivo principal del Banxico es procurar la estabilidad del poder adquisitivo, pero que el combate a la inflación no es exclusivo del Banco Central.
«No me molesta pensar ‘fuera de la caja’ en búsqueda de políticas que nos puedan ayudar a contrarrestar la inflación», expresó.
Por separado, Víctor Villalobos, Secretario de Agricultura, afirmó también ayer que agroindustriales y cadenas de autoservicios invitados voluntariamente a sumarse a la propuesta del Gobierno para frenar la inflación han aceptado.
«Puedo anticipar que hay una absoluta aceptación, voluntad e interés de sumarse porque todos vamos a ganar como sociedad».

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