Benito Jiménez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El portazo el domingo pasado en Puebla, la retención por parte de maestros de la CNTE, en agosto de este año en Chiapas, muestran fallas del equipo responsable de la seguridad del Presidente Andrés Manuel López Obrador, advirtió un General retirado.
Para quien fue mando del extinto Estado Mayor Presidencial (EMP) desde Ernesto Zedillo hasta Enrique Peña Nieto, los descuidos son alarmantes, pues los cinturones de seguridad carecen de respuesta inmediata, y exponen al actual Presidente a una agresión directa.
El militar en retiro consideró que López Obrador requiere de un despliegue preventivo y de reacción durante sus giras de trabajo.
«Si no lo hacen, vamos a ver de manera más frecuente lo que ha estado ocurriendo: un Presidente retenido durante dos horas», alertó.
El experto militar laboró en la Segunda Sección de inteligencia y contrainteligencia del EMP, diseñada para detectar riesgos, protestas y escenarios de conflictos en la zona donde se programa un evento presidencial.
«Presidencia nos daba la agenda, me iba ocho días antes al estado o la localidad donde sería el evento. Hablábamos con el comandante de la Zona Militar, y el director del Gobierno del estado nos explicaba cuáles eran los conflictos latentes», narró.
«Se le decía al Presidente que negociamos que los líderes tuvieran diez minutos con él y se desactivaba el problema».
Con la logística del EMP, dijo, se podían hacer protestas atrás de las vallas, pero no bloqueos al vehículo, como le ha ocurrido al actual Presidente.
«Con López Obrador en Chiapas ya no era cuestión de aplicar reversazos, el daño estaba hecho».
En eventos masivos, agregó, se expone tanto la integridad personal como moral del titular del Ejecutivo.
«La primera es personal, y la segunda es que no le mienten la madre al Presidente, que no lo insulten», indicó.
El General en retiro recordó que el 5 de febrero de 1998, en el Teatro de la República, en Querétaro, el Presidente Ernesto Zedillo se retrasó unos minutos.
«Llegaron camiones con maestros y comenzaron a romper los cercos, nos ganaron, queríamos sacar al Presidente, pero se tardó en salir», detalló.
«El Secretario de la Defensa, Enrique Cervantes, se enojó que le cayeron piedras, pudimos sacar al Presidente entre empujones, pero para eso se necesita personal capacitado».
Sobre las agresiones morales, el ex mando recordó un abucheo al ex Presidente Felipe Calderón en Coahuila.
«Fue la inauguración del estadio de Torreón. El Gobernador Humberto Moreira no quería hablar porque sabía de la rechifla, pero el Presidente tenía que hablar, no se pudo controlar y le mentaron la madre», añadió.