César Martínez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) acusó a elementos del Ejército de tirar a matar y no para detener a presuntos criminales.
El organismo llegó a esa conclusión dentro de la Recomendación 37/2020, por hechos de 2016 donde soldados abatieron a 8 presuntos criminales y causaron la muerte a una persona más en Nuevo Laredo, Tamaulipas.
“Se advirtió que la finalidad del personal castrense conforme al lenguaje usado por la propia Sedena en los diversos informes remitidos a este organismo nacional, fue la de ‘neutralizar’ a los tripulantes del vehículo de civiles, es decir, privarlos de la vida”, indicó la CNDH.
“Ya que los disparos producidos se dirigieron principalmente a las zonas craneales y torácicas de las víctimas, pues nunca se empleó ningún tipo de táctica de sometimiento por parte del personal castrense, lo que denota violación a los derechos humanos por uso excesivo de la fuerza”.
Según la versión del ejército, un convoy militar fue agredido por sujetos desconocidos desde un vehículo en movimiento, por lo que iniciaron la persecución de los agresores.
En investigaciones, la CNDH determinó que en algún momento los soldados dispararon sin tener claro su objetivo.
“Se escucharon detonaciones, en algunos casos sin poder especificar quién disparaba o de donde provenían las ráfagas o disparos”, precisó.
Acusó también que dos peritos omitieron documentar diversas lesiones que las víctimas presentaron, con lo que incumplieron con la obligación de aportar en la búsqueda, preservación y obtención de indicios y pruebas.
“También obstaculizaron el acceso a la justicia para los agraviados, pues no fue posible contar con datos fidedignos y veraces de investigación para determinar la probable responsabilidad de quienes intervinieron”, señalo.