CDMX.- La conductora Inés Gómez Mont calificó como «persecución de mala fe» el proceso legal al que se enfrentan ella y su esposo, Víctor Manuel Álvarez Puga, luego de que el juez Zeferín Hernández dictara una orden de aprehensión en su contra.
A Mont y Puga se les acusa de enriquecimiento ilícito, al presuntamente haber recibido dinero de contratos públicos que acumulan una cantidad de 3 mil millones de pesos y que podrían estar relacionados con el narcotráfico.
A ello, ahora le suman asuntos fiscales que, de acuerdo con la también modelo, ya habían tenido acuerdos conclusivos.
«Lo repito y lo sostengo: soy inocente y esto es una injusticia», aseguró la mexicana de 38 años, en un comunicado en sus redes sociales.
En el escrito, señaló diversos abusos dentro del caso, por los que han quedado privados de su libertad.
«Estos abusos se suman a los reportados ayer y hoy miércoles por la mañana en la prensa, que revelan la persecución de mala fe de la que mi esposo y yo somos objeto».
Señala también el desprestigio que ambos han sufrido desde el pasado 10 de septiembre, cuando la acusación legal fue supuestamente emitida, aunque, según ella, era inexistente en ese momento.
Además, expresa que, dada la premura de la sentencia, sin aviso previo, ahora no podrán acudir en libertad a desmentir cualquiera de las imputaciones.
«Aunque tengo mucho temor de que estos abusos continúen, tengo fe en que la verdad seguirá saliendo a la luz y nuestra inocencia quedará demostrada.
«Me quieren callar, pero seguiré levantando mi voz con todas mis fuerzas», sostuvo. (Staff/Agencia Reforma)