No puede quedar impune un ecocidio de la magnitud del cometido este sábado pasado en la zona donde pretenden construir la Plaza Outlet, y tendrá que ser la sociedad civil organizada y la ciudadanía en general quienes exijan el cumplimiento de castigo a los funcionarios involucrados con esta negligencia reconvenida en diversas leyes y acuerdos ambientales, dijo en entrevista el ecologista Gerardo Ortega de León.

En la tala realizada el sábado pasado, tanto el delegado de Semarnat como el titular de la Profepa cometieron una omisión, pues desde el momento en que se otorgó una suspensión temporal por el amparo interpuesto por el abogado Marco Agustín Ramírez, la autoridad estaba obligada a salvaguardar la zona mientras se desahogaba este recurso, dijo el activista.

Al no cumplir con esta salvaguarda, ambas autoridades violentaron en total cuatro leyes, la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable en su artículo 158, que habla de la prevención de actos indebidos de cambio de uso de suelo; la Ley Federal de Responsabilidad Ambiental en su artículo 52; la Ley de Responsabilidades Administrativas en su artículo octavo; y exclusivamente la Semarnat violó el artículo 262, en su fracción tercera, de la Ley de Amparo, al “pemitir” de alguna forma la intervención de la empresa en el predio mientras se encuentra vigente la suspensión provisional, de la cual ya había sido notificada la autoridad.

El daño ya fue consumado, los árboles ya fueron talados, y para Ortega de León, con este acto se concretó no sólo un crimen ecológico, sino también histórico, pues con la muerte de estos árboles se pierde la zona donde se gestó la fundación de Aguascalientes, el Manantial del Ojocaliente, que fue poco a poco acabándose.

Añadió que aunque existe el gran riesgo de que este hecho quede impune, como ha sucedido con otros más, es indispensable la manifestación de la ciudadanía para exigir que se cumpla con la ley y se le finque responsabilidad a quien la tenga, en este caso principalmente la delegación de la Semarnat en Aguascalientes, la cual omitió preservar el sitio hasta que el recurso legal pendiente se solventara.

Hasta ayer por la tarde, la Secretaría de Desarrollo Urbano del Municipio capital había colocado unas lonas con la leyenda de Clausura en el predio donde se dio la tala, con el argumento de evitar que se derrumben más árboles