Un año atípico, económicamente hablando, es el que está próximo a terminar, pero el que inicia no pinta mejor y por ello hay que estar preparados para otra etapa igual de difícil en función del decrecimiento en la inversión pública federal, que históricamente ha sido el soporte de los gobiernos estatales y municipales.

El doctor Pedro Gutiérrez Romo, presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Aguascalientes (CCEA), señaló que 2019 se ha significado por conservar la cuesta de enero hasta el final del año, lo que significa que no hubo una mejoría en el sector productivo, que sin embargo ha echado mano de imaginación, esfuerzo y disciplina con la finalidad de seguir trabajando, conservar la plantilla laboral y en lo posible generar nuevos empleos.

Dejó en claro que no hay que irse con la idea de que existe una mejora porque en los últimos días se tiene un creciente flujo de dinero, puesto que es algo que sucede cada final de año, de ahí que “sin pretender alarmar” tiene que estar preparado para 2020 “ya que no se vislumbra una mejoría” y el mejor ejemplo está en el crecimiento 0% del año actual, por lo que la economía tardará en tomar ritmo, lo cual dependerá de las decisiones que adopte la Federación y que las administraciones locales tengan en cuenta que la mejor manera de elevar las condiciones es aplicar los máximos recursos en programas y servicios, que además de ser en beneficio de un número importante de habitantes sea de apoyo al medio remunerativo.

Es inquietante, dijo, la poca inversión que se ha destinado para impulsar la generación de empleos y a la productividad, en cambio hay un enorme gasto social “y esto preocupa porque, pues está el riesgo de que haya quienes prefieran recibir los apoyos antes que esforzarse por mejorar sus condiciones de vida”.

El principal líder patronal en la entidad estableció que un crecimiento de cero por ciento, en el primer año de gobierno de Andrés Manuel López Obrador, es aventurado, porque la promesa de hacer grandes construcciones para elevar la economía, hasta ahora ha quedado en eso, inclusive “grandes capitales han dicho que van a invertir, pero lo han dicho en varias ocasiones y todavía no lo vemos”.

Aunque los proyectos gubernamentales de todo tamaño “no salen de la noche a la mañana”, se han consumido 13 meses de esta gestión y muy pocos empiezan a funcionar, lo que quiérase o no perjudica a la economía en general.

En el caso de Aguascalientes precisó que hay varios planes, entre ellos el del aeropuerto y la instalación eléctrica, del que aún se desconoce si será la tradicional o fotovoltaica, también está sobre la mesa el Inagua que podría traer una derrama y el lienzo charro, todas ellas pueden generar una gasto importante para el arranque del año próximo, lo que dependerá que desde ahora se tengan las carpetas listas para proceder.

Finalmente, Gutiérrez Romo hizo una recomendación a todos los aguascalentenses, que a título personal y familiar gasten sólo en lo necesario para no tener problemas en los meses por venir, y la misma sugerencia es para sus compañeros empresarios, que tengan presente lo que puede ocurrir para no verse sorprendidos, en todo caso que sigan esforzándose y con ello eviten un retroceso en sus condiciones de vida.

OTRO ENFOQUE

Como dijera el clásico – yo tengo otros datos -, el incumplimiento ciudadano el día de la jornada electoral no es tanto por apatía o por que no les importe quien quede al frente de la administración pública o en la representación popular, sino a la incapacidad de candidatos y partidos para motivar su asistencia.

Es una tradición que sólo acuda entre el 42 y 52% de los inscritos en el padrón electoral, que lógicamente eligen por los que no fueron y que luego éstos se quejen por lo mal representados que están, pero en el pecado llevan la penitencia.

El presidente del Instituto Estatal Electoral (IEE), Luis Fernando Landeros Ortiz, deploró que casi el 66% de las boletas que fueron impresas para los recientes comicios de ayuntamientos quedaron inutilizadas, por lo que terminaron en el reciclaje, lo que independientemente de que es un gasto económico y de proyectos, es una pena “que la gente no participe en los procesos”.

Sobre este punto más que preguntar a los votantes el porqué se abstuvieron, debe exigirse una respuesta a los partidos y sus candidatos sobre su poca capacidad para atraer la atención. Habría que hacer una disección de cada uno para determinar el grado de responsabilidad que tienen, pero sin vacilación se puede afirmar que de los organismos que participaron en la contienda Acción Nacional iba en caballo de hacienda, lo que validó al conservar los cuatro municipios que estaban en su poder (Aguascalientes, Jesús María, Calvillo y San José de Gracia y arrebatarle Rincón de Romos a lo que queda de Nueva Alianza), fue “una victoria cantada”, como se dice en el argot político, luego de mirar las cuadrillas de los otros aspirantes.

En términos monetarios se fueron a la basura alrededor de 400 millones de pesos, ya que el costo total para la impresión de las boletas fue de 800 millones, que es menor al que se paga en otras entidades al maquilarse en los Talleres Gráficos del Estado, lo que de cualquier manera, al destruirse la mitad de las papeletas, ese recurso no tuvo algún provecho.

Era difícil que alguno de los adversarios le arrebatara sus de sus plazas al blanquiazul, a partir que ni siquiera Morena – que está en el mando nacional – tuvo la capacidad de organizarse para salir a dar la batalla. Antes y durante el proceso electoral fue del conocimiento público las sarracinas que escenificaban, y que aún siguen haciéndolo, por lo que si un candidato o candidata tenía algún mérito se diluyó entre acusaciones y defensas que entre ellos hacían. De los once municipios sólo ganó Asientos.

En el caso del PRI el comité estatal armó a los aspirantes con resorteras y ligas para que salieran a dar la batalla, por lo que se conformó con seguir al frente de San Francisco de los Romo, mientras que los demás partidos dejaron los municipios más poblados para ir tras los pequeños, lo que le dejó una ganancia al Verde Ecologista, al obtener Cosío y Tepezalá, en tanto el PT se quedó con El Llano.

Salvo San José de Gracia, que pese a tener el padrón electoral más reducido, desde hace varias elecciones es el que mayor civismo demuestra con una participación que ha llegado al 74% de los inscritos, contrario a la ciudad capital, que en muy contadas ocasiones ha logrado rebasar al 50%.

En las elecciones del pasado 2 de julio se destinó casi un millón de boletas, de las cuales únicamente fueron utilizadas poco más de 300 mil, esto es, el 38%, que fue la participación global, lo que a juicio del titular del IEE no debería ocurrir, ya que como ciudadanos “es una obligación participar y no sólo en la jornada electoral sino día a día”.

Es una tesis que debería aplicarse, pero que no se logrará mientras no se tenga candidatos y partidos que ofrezcan certeza y cumplan a cabalidad sus compromisos, que trabajen con y para el pueblo y sobre todo que dejen de ver los cargos públicos como una conquista con derecho a dejar de ser mortales, además de abultar la cartera.

Ese es el meollo del asunto y mientras no se resuelva seguirá yéndose al desperdicio las boletas inutilizadas.

PROCEDENCIA

De manera oficial la Presidencia de la República y el gobierno de Aguascalientes no van a aceptar el origen de las diferencias, pero éstas saltan a la vista. En el caso de la Federación, durante 2019 el presidente Andrés Manuel López Obrador sólo ha visitado esta entidad dos veces y ha aplicado recortes a la inversión pública que tiene prácticamente paralizada a la industria de la construcción, que representa uno de los principales motores económicos y generador de miles de empleos, mientras que el gobierno estatal aprovecha cualquier espacio para recordar esa falta de sensibilidad. Mientras que AMLO ha realizado 19 giras de trabajo a Oaxaca , 15 a Veracruz y 9 a Yucatán y Estado de México, sólo de pasada ha estado dos veces aquí, mismo número que en Baja California Sur, Colima, Querétaro y Tlaxcala.

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