Como si fuera una repetición del tango “Por la Vuelta” (1937), en el Partido Acción Nacional se encuentran con “el mismo loco afán” de hacerse del control del comité estatal, lo que provoca encontronazos y que salga a relucir la animadversión que sienten unos de otros, sin embargo los ajenos a este organismo no deben esperar mayor cosa porque llegado el momento volverán a reagruparse y aunque sigan los resabios sabrán ocultarlos porque debe ser canijo estar fuera del presupuesto.

Aunque la alcaldesa de Aguascalientes debería estar más enfocada en la nueva misión que tiene en puerta, no pudo sustraerse en dar su punto de vista sobre la sucesión en el comité estatal, y vaya que sabe separar el agua del aceite, porque mientras considera que Gustavo Báez no merece ser reelecto como dirigente estatal, le echa flores a su patrocinador y líder nacional Marko Cortés, quien sí debe continuar como jefe nacional. Para un novicio, ambos están en las mismas circunstancias, pero no lo ve así María Teresa Jiménez, quien pese a que fue de las beneficiadas con el trabajo político que realizó Báez para que lograra su reelección en el Ayuntamiento, no le mira mérito alguno.

Lo contrario sucede con Marquito Cortés, que fue su coordinador de legislatura cuando por primera vez fue diputada federal y que ahora como dirigente del CEN es su principal soporte para hacerse de la candidatura al Gobierno del Estado, por lo que reza a cuanto santo se tropieza para que siga al frente. Sabe que si Cortés llega a caer haría tambalear su propósito, de ahí que aquello que es malo en Báez se convierte en virtud con su favorecedor.

Ahora que viéndolo desde otro ángulo Báez demuestra que es un chambista, porque se le termina la dualidad en que ha estado como presidente del CDE y diputado y que al concluir en octubre su comisión en el Congreso buscaba conservar al menos el cargo (y ante todo el sueldo) en el partido, pero se nota que la alcaldesa Jiménez tiene la mano pesada ya que pudo haber influido en Cortés para que le negara continuar en la dirigencia local, con lo que desde ahora deja en claro quién manda en el panismo aguascalentense.

De cara a esa nueva realidad, los senadores Martha Márquez y Juan Antonio Martín del Campo no se hacen a la idea que todo está perdido, por el contrario, siguen moviendo sus hilos en la capital del país para que si en último caso continúa Cortés al frente del Comité Nacional sea a nivel local en donde se dirima la candidatura, lo que en teoría es lo justo, que exista piso parejo, pero todo mundo sabe que en la práctica hay una hegemonía del CEN y que en las actuales circunstancias hace difícil que se logre un cambio de rumbo.

Mientras llega ese momento, el cual tendrá que ser a finales de este año o principios de enero, la alcaldesa hace práctica de salón con su quinto informe –segundo correspondiente al periodo de reelección-, en que lógicamente habrá demasiadas flores e incienso, sin embargo es una administración que le quedará mucho a deber a los habitantes en general, principalmente en materia de agua potable, alumbrado, bacheo y seguridad. Demasiadas quejas de una sociedad cansada de bregar de un lado a otro para que atiendan sus reclamos y lo único que encuentra son respuestas vagas o una sordera, inclusive que la culpen de lo que sucede.

Dos hechos son sintomáticos de los malos servicios municipales, uno es sobre las inundaciones que sufren gran número de colonias y avenidas, de lo que el Ayuntamiento responsabiliza a la gente porque afirma que tira basura en la calle y ésta tapa los caimanes, sin reconocer que previo a la temporada pluvial no hubo trabajos de desazolve, sino hasta que están en pleno auge las tormentas andan limpiando los desagües.

El otro son los baches, que durante meses los automovilistas y peatones denunciaron los lugares en que eran visibles y es hasta que se convierten en verdaderos cráteres cuando andan cuadrillas de trabajadores tapándolos, lo que más se tardan en cubrirlos que volver a aparecer ya que se trata de una “embarrada” de tierra y destilado de chapopote, lo que naturalmente acaba con la suspensión o llantas de los vehículos.

Habrá que esperar cuáles son las razones que tenga la titular del Ayuntamiento ante estos problemas cotidianos y si acepta que ha sido por dejadez de su administración o seguirá nadando de muertito.

MÁS CIERRES

Directivos de agrupaciones comerciales afirman que pese a que la situación económica continúa siendo difícil, poco a poco salen adelante, por lo que miran con esperanza el regreso a clases y la reanudación de actividades turísticas, culturales y deportivas, sin embargo es irrebatible que las condiciones no varían y la mejor demostración está en el número de locales en renta.

Al caminar por cualquiera de las calles y avenidas de la ciudad se encontrará con espacios que se ofrecen y que pese a que en algunos casos están en un sector eminentemente comercial, más se tardan en rentarlo que dejarlo. Los analistas o estudiosos de esta situación lo atribuyen a la falta de conocimientos de la persona que invierte, que al no saber bien el ramo a que incursiona la lleva al fracaso, sin embargo hay un elemento de mayor peso y es lo elevado de la rentas, que en algunos casos van de 5 mil a 10 mil pesos mensuales, por lo que el arrendatario debe tener un soporte económico de al menos seis meses a un año para enfrentar cualquier situación.

Aunque no existe un cálculo de cuánto se pierde con un negocio fallido, basta con saber que además del pago por adelantado de la renta –y en ocasiones de dos meses de garantía-, se debe invertir en la remodelación del local, mobiliario, contratación de personal y un recurso a fondo perdido como es el pago inmediato de permisos e impuestos a los tres niveles de Gobierno. Si se corre con un poco de suerte puede verse favorecido con algo de clientela, pero ésta tiene que ser suficiente como para sobrellevar los gastos, por lo que después de un tiempo y que en lugar de ganancias hay que seguir gastando más de los propios recursos termina por abortar el propósito.

El presidente de los intermediarios inmobiliarios, Mario Álvarez, dijo en julio pasado que hay sobreoferta de locales y despachos, lo que según su punto de vista ha provocado el desplome de las rentas, sin embargo hay lugares en que los propietarios prefieren tenerlos sin ocupar a reducir el alquiler, según eso porque hacerlo –aducen- le quitaría valor a la finca.

Es un problema que el directivo considera que podría alargarse en lo que resta del año, por lo que confía que pronto pase la situación epidemiológica y pueda restablecerse el orden en el sistema económico, con lo que las calles comerciales recobren su viveza.

Lo que se debería hacer es una campaña de concientización entre los dueños de ese tipo de espacios para que actúen razonablemente y el cobro por alquiler sea adecuado a las condiciones económicas prevalecientes, lo que de lograrse permitiría que florezca el número de negocios en que todos estén bajo la bandera de “ganar-ganar”.

FRENTE A FRENTE

De manera reiterada se afirma que el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) está muy lejos de cumplir con los parámetros que llegó a alcanzar el Seguro Popular (SP), lo que pudiera deberse a la forma en que el actual Gobierno ha conducido al organismo, sin embargo, se reduce el valor de la crítica cuando quien la hace es José Ángel Córdova Villalobos, ex secretario de Salud con Felipe Calderón y quien recibió del sexenio de Vicente Fox el SP, creado en 2003 y desaparecido por la administración lopezobradorista en 2020 para dar paso al Insabi. Sostiene el ex funcionario que es urgente que la actual administración emita reglas de operación del Insabi y de esta forma garantice que los medicamentos estarán en tiempo y forma en cada una de las entidades federativas del país. Conocedor del tema que aborda, el doctor Córdova sostiene que la salud debe estar ajena a intereses o pugnas de las diferentes administraciones federales, por lo que debe haber continuidad en las acciones, sólo que se le olvida que en un país tercermundista como México se quitan y se crean programas de acuerdo al contentillo de quien está al mando del país, por lo que esta vez no pudo ser la excepción.