El cese de personal en las plantas armadoras de Nissan continuará en los primeros meses del año, y aunque se menciona que concluye en marzo no se tiene mucha confianza de que suceda, lo que genera mayor incertidumbre entre el personal operativo y de mando.
Mientras dos organizaciones sindicales disputan el control de los trabajadores, la empresa mantiene la decisión de adelgazar la nómina ante el descenso de la demanda de sus unidades a nivel internacional, lo que no significa el rompimiento total con quienes dejan de laborar, ya que se tiene el interés que al recuperarse el mercado pueden ser recontratados.
El vicepresidente de Manufactura de la firma japonesa, Armando Ávila Moreno, señaló que las medidas que se tienen es el retiro voluntario, pausas laborales sin goce de sueldo pero con pleno respeto a la antigüedad y, en último caso, la liquidación de ley.
Se tiene previsto que se suprimirá un total de mil plazas en Cuernavaca y Aguascalientes, por lo que conforme avance el proceso se tendrá una definición de cuántas fueron en las dos ensambladoras locales y en la ciudad morelense, empleados que tendrán la opción de regresar al reavivarse la demanda de vehículos a nivel nacional e internacional.
La baja de ventas es una situación cíclica que afecta a prácticamente todas las marcas a nivel mundial, por lo que en el caso de Nissan se había logrado enfrentar con paros técnicos o adelantar vacaciones, pero en 2018 se agravaron las condiciones por lo que sólo quedó como última salida deshacerse de una parte del capital humano.
Actualmente se tiene volúmenes en gran escala destinados para México y otros mercados, como Estados Unidos y Canadá, Sudamérica y más se 60 países en los que participa esta firma, por lo que no es conveniente acumular más inventario sino esperar a que se retome el camino, lo que se espera ocurra a partir del segundo trimestre de 2019.
Para la empresa es difícil deshacerse de trabajadores que tienen una capacitación de nivel internacional, y que gracias a ello es que Nissan se mantiene como uno de los modelos preferidos, pero ha sido la única alternativa, con la confianza que la mejoría económica devuelva la atención de los compradores en un producto probado en calidad, diseño y seguridad.
Por su parte, las centrales gremiales que rivalizan por la representación de los obreros tendrán que hacer un paréntesis en su intención y esperar hasta que concluya esta situación, porque lejos de ayudar a lograr una salida razonable sólo activan el fuego y las diferencias entre ambos bandos.
Aunque hay quienes señalan que la rebatiña sindical tuvo que ver en los recortes, lo cierto es que era una decisión tomada antes de que surgiera este problema y lo único que ocurrió fue hacer visible el descontento de algunos trabajadores con su dirigente y que aprovecharon aquellos que están a la expectativa de arrebatar una parte del pastel, que en este caso es de los más apetecidos por el número de afiliados y ante todo lo que significa las cuotas que pagan.
Para Aguascalientes es fundamental que Nissan mantenga su nivel de producción y por ende de plazas, en función que junto con las empresas proveedoras constituye la principal fuente de empleo en la entidad, por lo que es obligado que el gobierno del estado esté muy atento a los problemas internos y externos que tienen lugar en esta compañía.

EL DETALLE

Con el aumento al salario mínimo se pretende mejorar el nivel de vida de los trabajadores, lo que en términos prácticos es sólo un espejismo, porque sólo unos pocos son los beneficiados, pero se aprovecha para incrementar el costo de la canasta básica que perjudica a todos.
Para lograr un verdadero despegue entre lo que se gana y lo que se gasta es necesario reducir el Impuesto Sobre la Renta (ISR), que por irónico que parezca se aplica a la totalidad de los asalariados, bajo el supuesto que todo aquel que tiene un ingreso económico debe aportar al fisco, aunque sea minúsculo, lo que significa que pagan al gobierno por trabajar.
El planteamiento que hace Alberto Aldape Barrios, director del Centro de Investigación y Desarrollo Empresarial (CIDE), es que más que elevar por decreto el minisalario para, presuntamente, mejorar del poder adquisitivo, tiene que haber una disminución en el ISR que se impone a los trabajadores, que a su vez son sujetos cautivos ya que el gravamen es descontado vía nómina.
De los afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), sólo una mínima parte cobran el mínimo, ya que es el 4% de todo el universo laboral, los demás están bajo salario contractual o por acuerdo con las empresas, por lo que ganan el equivalente a 5, 10, 15 o más salarios mínimos.
Aldape Barrios recordó que desde hace varios años el salario mínimo es únicamente un referente para los pagos que hacen las empresas al IMSS e Infonavit, pero cualquier incremento que se establezca crea la sensación que se optimizó el nivel de vida de la familia obrera, cuando no es así, porque sigue sujeto a un ISR que se lleva parte del ingreso.
Sobre el particular, el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), pugna porque casi 16 millones de trabajadores dejen de pagar el ISR, que en la última década pasó de 7.7% a 10% y que se ubica en el más alto de la región, con el agravante que varios países es de tasa cero, pero en México las autoridades hacendarias niegan la reforma que se reclama desde 2008.
Mientras que al obrero es obligado a pagar el Impuesto Sobre la Renta, millones de personas que laboran en la informalidad no lo hacen, lo que se convierte en un despropósito, porque se aplica sólo al que está dentro de la ley y que afecta más al que gana menos.
Por su parte la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) subraya que los mexicanos destinan el 11.2% de su salario al pago de impuestos y a las contribuciones a la seguridad social, por lo que ocupa el segundo lugar de esta carga entre los países miembros, donde México es el único país de América Latina y El Caribe que paga ISR del salario promedio.
Otro aspecto que no se consideró en el decreto presidencial de diciembre pasado fue que el alza salarial sólo fue para los minisalarios, lo que dejó fuera a los demás que es el grueso de la masa laboral y que hasta 2018 se tomaban en cuenta cuando la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (CNSM) llevaba a cabo esa labor.
Aunque es difícil que la Secretaría de Hacienda acepte disminuir o eliminar el ISR, lo único que queda es insistir en base a situaciones reales y lo que sucede en otros países.

DADOS CARGADOS

Quien quiera disputarle a la alcaldesa Teresa Jiménez la candidatura para la presidencia municipal tendrá que remar contra la corriente dentro del mismo Partido de Acción Nacional, en el cual el presidente del CDM, Juan José Sánchez Barba, inclinó sin tapujos la balanza: “Está muy bien evaluada por la sociedad, ha sido un gobierno muy cercano a las personas”, aunque para cubrir las formas, dijo, “si le interesa la reelección tendrá que manifestarlo y de manera oficial no ha ocurrido”, pero ni falta hace puesto que ya lo hizo él. Sus cálculos están en vencer a Morena, con lo que deja fuera de toda posibilidad a los demás, que ni siquiera merecieron una referencia como parte de la oposición. Habrá que ver quien será el o la valiente que se lance al ruedo disputándole a Jiménez la aspiración, aunque cabría la posibilidad que el mismo instituto político designe a alguien para que se inscriba y así poder cubrir el trayecto de la precampaña, porque si va sola ella tendrá que esperar hasta la campaña constitucional, semanas que ocuparán los precandidatos de los demás partidos.
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