Hombres, mujeres y niños siguen padeciendo los estragos psicológicos a causa de la pandemia, dado que las condiciones actuales no permiten una adecuada canalización y manejo del estrés y la depresión, señaló la presidenta del Colegio de Psicólogos de Aguascalientes, Alejandra Sandoval Maciel.
La especialista afirmó que hay algunas situaciones que pueden presentar más los hombres y otras las mujeres, pero en general persiste el aumento de niveles de afectación en la salud mental y los niños y adolescentes están siendo cada vez más aquejados.
Resaltó que los niños utilizan el término de “estoy nervioso, ansioso, triste, estresado o deprimido” con más frecuencia de lo que lo hacían anteriormente. “Quiere decir que el niño está más consciente de sus emociones, pero también del estrés que está viviendo debido a esta situación”.
Apuntó que la pandemia ha generado cambios en el trabajo, en la rutina, en los hábitos de ejercicio, de alimentación y de sueño y para los hombres particularmente resulta complicado por cuestiones culturales que expresen abiertamente sus emociones, lo que genera que no tengan maneras adecuadas de administrar los niveles de estrés para que no los sobrepasen.
Indicó que una de las maneras más comunes y cotidianas para tener higiene mental es salir a caminar, hacer ejercicio, ir a un gimnasio, a un lugar público de esparcimiento, tales como un restaurante o un bar, pero la pandemia ha limitado esta situación, ya sea por el distanciamiento social, por enfermedad o por la economía. “La higiene mental es como vaciar el botecito de estrés a diario. Todos vamos a tener un nivel de estrés cotidiano que vamos a estar manejando por nuestras actividades. Sin embargo, la pandemia generó que no pudiéramos hacer ese vaciado común con el que estábamos acostumbrados”.
Enfatizó que por la pandemia mucha gente aún padece secuelas emocionales, ya sea por la pérdida de seres queridos, por pérdidas económicas, de actividades normales, violencia intrafamiliar y situaciones de dificultad para poder manejar el estrés, por lo que urge que las personas tengan psicoeducación, es decir, la capacitación para que puedan manejar los niveles de estrés de una manera adecuada, tanto hombres, mujeres y niños. “Hay que estar informados de qué es el estrés, los signos, síntomas y sus niveles, ya sea agudo, postraumático o ansiedad; saber dónde atendernos y buscar una asistencia rápida para nosotros y nuestros familiares”.