Salvador Rodríguez López

En toda ciudad, por pequeña que sea, restaurantes y hoteles representan la imagen del lugar, por lo que sus propietarios y trabajadores se esmeran en ofrecer un servicio que resulte un incentivo para la clientela, pues gracias a esa atención promete regresar, actitud que va más allá al convertirse en vocero del esmero con que fueron acogidos.

Por lo anterior resulta importante que se escuche el planteamiento del presidente local de la Coparmex, Juan Manuel Ávila Hernández, al considerar que aún cuando la mayoría de los empresarios requieren de créditos para capital de trabajo, principalmente la compra de insumos y pago de la nómina, los más urgidos son restauranteros y hoteleros, que han sido los más perjudicados con la pandemia y la suspensión de eventos muy importantes durante los últimos doce meses.

En ese sentido, estableció que los bancos deben de ser más asequibles y en congruencia con su misión primaria abrir diseños de financiamiento que permitan la recuperación de los negocios, que pese a la emergencia sanitaria se han mantenido firmes, en espera de que llegue la ola positiva.

Es un asunto que tiene características internacionales, como lo dejaron observar hace unos días la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde de la ciudad, José Luis Martínez-Almeida, al dar todo su respaldo al sector hostelero. Díaz Ayuso señaló que son un ejemplo por su lucha de mantenerse en pie y con tesón, vocación y capacidad de reinversión al llevar a cabo esta situación; haciendo énfasis que se necesita de ellos, por lo que hay que apoyarlos para que sigan adelante, porque negocio que se cierra difícilmente vuelve a abrir, de ahí la importancia de que estén en operación.

Al igual que en la capital española, aquí el dirigente de la Confederación Patronal de la República Mexicana estableció que las instituciones financieras no deben frenar las solicitudes de crédito, teniéndose en cuenta que las cifras no serán las mismas que se tenía antes de la pandemia, por ello pide que asuman una actitud positiva a través de promover programas agresivos de financiamiento, cuyo apoyo mire hacia la recuperación de estos negocios que se han negado a declinar, que por encima de todo apliquen la política de “ganar-ganar”, porque entre más lugares estén en funcionamiento, mayor será la relación con las mismas.

Sostuvo que una manera de atender las solicitudes es que los bancos analicen el historial de los últimos años, mediante el cual los solicitantes pueden demostrar que son buenos pagadores, sólo que ahora, en la etapa en que se vive, han tenido que trabajar con extremas limitaciones, máxime que han sido obligados a cerrar por varias semanas con lo que esto significa, pero no hacen que cedan, sino que siguen luchando, prueba indiscutible de que no están dispuestos a capitular ante una contingencia totalmente imprevista.

Ávila Hernández ratificó el compromiso de la Coparmex de ser orientadores y enlaces de quienes requieran ese tipo de apoyo, sea ante el medio privado o público, ya que aquí lo importante es que cada uno de los demandantes encuentre vías despejadas para lograr sus fines y en poco tiempo la angustia que hoy sienten sea sólo parte del un pasado que ojalá jamás regrese.

OBREROS EN APRIETOS

Cada vez se habla con mayor frecuencia del outsourcing, como si fuera algo común, cuando la realidad es que es una palabra que mañosamente se utiliza para evitar que los trabajadores se den cuenta de que son utilizados como simple mercancía económica. Es un vocablo adoptado por el castellano del inglés, que es el equivalente a subcontratación, tercerización o externalización y que utiliza el sector empresarial para describir el proceso mediante el cual una empresa contrata a otra empresa externa para que lleve a cabo labores que debería cumplir la primera.

En este juego de intereses salen perdiendo los obreros, ya que el patrón principal sólo se dedica a producir, mientras que el otro –el outsourcing– se encarga de la nómina, pero en muchas ocasiones ese personal no tiene acceso a ninguna de las prestaciones previstas en la Ley Federal del Trabajo, además, periódicamente son cambiados a otro patrón sustituto, por lo que no tienen antigüedad laboral ni reciben vacaciones o aguinaldo, ya ni hablar de las utilidades.

En los últimos meses se ha mencionado más el outsourcing por el propósito gubernamental de terminar con esta situación y a lo que evidentemente se oponen los empresarios que están bajo ese interés, al asegurar que de llegar a legislarse podrían quedar en la calle millones de trabajadores, lo que no pasa de ser una baladronada porque de ser el caso tendrían que contratarlos –ahora sí- bajo los términos de ley, ya que no podrán parar las fábricas, aunque claro está que con una reducción de las ganancias que obtenían cuando estaban sus empleados en esas condiciones.

Asegura el analista financiero Gerardo Sánchez Herrera que en Aguascalientes podrían ser más de 7 mil los que estarían en ese contexto, aunque reconoce que más de 70 mil están subcontratados, esto es, alrededor del 22% del total de los empleos fijos se encuentran bajo el esquema del outsourcing, lo que también se registra en dependencias públicas, principalmente para labores de vigilancia, aseo, mantenimiento y otras tareas que realizan empresas particulares.

Hay compañías que tienen relación con un sindicato, que es el encargado de recomendar a los trabajadores, con lo que se le da visos de legalidad a lo que de antemano saben que no lo es, tan es así que a los líderes no les importan los términos en que laboran, y por algo es.

A nivel nacional son más de 4.5 millones de personas contramatadas bajo ese diseño, en el que pocos duran mucho tiempo debido a que los mismos contratantes se encargan de cesarlos o presionar para que renuncien, con lo cual evitan que creen derechos o que empiecen a incitar a sus compañeros.

Es un asunto que incluso llega a los constructores, que dejan que las empresas outsourcing lleven a cabo la contratación y el manejo de la nómina y aún más grave es el caso de los bancos, en donde, señala Sánchez Herrera, el 80% del personal están bajo esa modalidad, en tanto la industria manufacturera también recurre a la subcontratación de trabajadores.

Es difícil precisar cuántos en verdad quedarían cesantes en ese universo de la tercerización, pero de generarse sería un leve sacudimiento, ya que luego vendría la calma, con la contratación en las condiciones que fije la ordenanza y que es a lo que no quieren llegar.

APEGO A LO PROHIBIDO

Los estudiosos de la conducta humana afirman que existe una atracción hacia lo prohibido, lo que de niños es algo instintivo y ya en la juventud y adultez es para no ser igual a los demás, aunque terminan por ser similares. Si le dicen a Usted que el cigarrillo produce cáncer, aduce que fuma sólo unos cuantos, sin embargo son de 10 a 20 diarios. Le recomiendan que no se aficione a las bebidas alcohólicas porque afecta el hígado, pero responde que únicamente ingiere cuatro o cinco copas cada tercer día y seis y ocho los fines de semana. Los médicos indican que la marihuana y otros estimulantes como la cocaína, la heroína y el cristal pueden causar daños cerebrales irreversibles, lo que para el adicto es una mentira, por lo que sigue usándolos hasta que tardíamente se da cuenta que no tiene remedio. Todos estos titubeos los aprovecha a las mil maravillas el supremo gobierno, que no pierde pisada cuando ve la oportunidad de hacerse de más recursos, por ello es común que cada uno o dos años aumenten el impuesto sobre el tabaco y el alcohol con el argumento de que se busca reducir el consumo y lo mismo sucede ahora con la marihuana. La verdad es que a las autoridades lo único que les importa es agrandar el ingreso fiscal, tan es así que hasta la fecha no crea clínicas especializadas para atender a los enfermos por esa razón y principalmente, llevar a cabo una verdadera campaña que evite el consumo. Todo se reduce a declaraciones que periódicamente hacen especialistas, pero que no hacen eco en la masa social, porque lo importante es que la gente siga apegada a lo prohibido, aunque en esto vaya de por medio la salud y su vida.