Se viene un divorcio tormentoso entre Raquel Perera y Alejandro Sanz

MONTERREY, NL.- Todo indica que con el proceso de divorcio entre Alejandro Sanz y Raquel Perera se avecina una tormenta.
El juicio comenzará en septiembre, más de un año después de que anunciaran su separación y retrasado por la crisis del coronavirus.
Perera está rehaciendo su vida con nuevos proyectos profesionales y personales. Según la revista Hoy Corazón, la ex pareja de Sanz se mudó recientemente a un chalet en un lujoso barrio ubicado en una isla artificial. De esta manera, abandonó definitivamente el domicilio que compartía con el cantante y por cuyo alquiler pagaban unos 15 mil euros mensuales.
En abril, Sanz presentó una demanda de divorcio en Madrid, movimiento al que Perera respondió con otra demanda en mayo, en Miami, donde convivieron juntos antes de su separación.
La empresaria exige una pensión para sus hijos, además de dinero para gastos escolares, viajes, tutorías, campamentos, seguros médicos o dentales… Para ello pide un pago retroactivo desde julio de 2019, considerando que el artista no ha pagado lo suficiente durante este año. Eso implicaría unos 40 mil euros al mes (alrededor de 1 millón de pesos).
Solicita también un seguro de vida del que sea la única beneficiaria y una pensión para ella, por su dedicación, su contribución y ayuda al éxito profesional, al reorganizar sus compañías y con su sacrificio personal, que debe ser acorde con el nivel de vida que ha tenido durante esta década.
Además, una repartición equitativa de los bienes obtenidos durante los 12 años juntos.
El cantante respondió en un escrito dirigido a la corte de Miami que Perera estaba actuando de mala fe y que su separación se debía solventar en los tribunales españoles. Además, Sanz añadía que se negaba a pagar los 40 mil euros mensuales que le reclamaba su ex pareja y rebajaba la cifra a 15 mil (casi 400 mil pesos). (Staff/Agencia Reforma)