Las expectativas económicas que se tienen para este 2021 no son del todo optimistas, toda vez que se anticipa un crecimiento de la economía en el país en no más de 3.5%, y si se considera que el año que recién terminó fue de pérdidas para varias actividades económicas, es que se tendrá que crear una mejor estrategia para superar los retos tanto de la economía como de la productividad y ventas.
Esto lo expresó el presidente de la Cámara Nacional de Comercio en la entidad, Humberto Martínez Guerra, quien puntualizó que aunque diciembre significó un respiro económico para muchas empresas, particularmente en las localidades que no tuvieron semáforo rojo en el país, entre ellas, Aguascalientes, la realidad es que no será suficiente para asegurar que el 2020 tuvo un buen cierre.
Al menos esto no ocurrió para los sectores comerciales y de servicios, donde se concentra el mayor número de empleos y que estuvieron siendo golpeados de manera recurrente durante la mayor parte del año que terminó.
Comentó que de acuerdo a datos oficiales obtenidos, de enero a septiembre del 2020 el Producto Interno Bruto presentó una variación de -9.8%, lo que afectaría al crecimiento anual esperado para los siguientes años, y si bien en este 2021 se espera una ligera recuperación, tal vez no sea suficiente para garantizar la estabilidad económica en los negocios ni en las familias.
Resaltó que los datos que se tienen en la Canaco es que el año pasado cerró con una reducción superior al 40% en la derrama económica del último mes del año en comparación con el 2019, esto debido a las condiciones impuestas por la pandemia.
Pero eso no es suficiente, puntualizó Martínez Guerra, pues este mes es seguro que se presenten dificultades en muchos sectores económicos, de ahí que se prevé una de las peores cuestas de enero de los últimos años, lo cual ya se venía previendo desde semanas atrás.
Las complicaciones económicas para el país, insistió, son resultado de los efectos de la pandemia que generó parálisis en muchos sectores y giros de negocios que fueron considerados como no esenciales y resultaron afectados en su funcionamiento.
Ante esto, es que seguro se necesitarán apoyos y recursos financieros para su recuperación, tanto de la planta productiva como de los empleos, y para detonar la reactivación, es preciso contar con incentivos para la inversión productiva.