Antonio Baranda y Claudia Guerrero
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Luego de cobrar en la nómina de Pemex durante 42 años, Carlos Romero Deschamps presentó su renuncia a esa empresa.
El Presidente Andrés Manuel López Obrador reveló ayer que la salida del cuestionado ex dirigente sindical se concretó tras un exhorto del Gobierno federal, ya que su permanencia en la empresa era inmoral, aunque no precisó por qué la calificaba de esa forma.
“Quiero informarle al pueblo de México que a partir del día de hoy el señor Romero Deschamps ya presenta su renuncia, es decir, deja de ser trabajador activo de Pemex”, dijo.
“Eso lo hace por voluntad propia y también por un exhorto que le hicimos, de que, aunque fuese legal, que así estuviese acordado en las condiciones laborales, considerábamos que era inmoral”, dijo.
Cuestionado sobre si la salida derivará en investigaciones contra el ex dirigente, López Obrador señaló que eso ya le corresponde a otras instancias.
“Eso ya corresponde a la fiscalía y a los ciudadanos que tienen interpuestas demandas o denuncias, ya ese es otro asunto”, apuntó.
-¿Hubo un apretón del Gobierno federal?- se le cuestionó.
-No, no, no, siempre es bajo la idea del Presidente Juárez: nada por la fuerza, todo por la razón y el derecho- respondió.
Romero Deschamps ingresó a Pemex en 1969 y, en 1993, se convirtió en el líder Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, tras la caída de Joaquín Hernández Galicia, “La Quina”.
Con militancia activa en el PRI, partido que lo hizo diputado y senador, el tamaulipeco se enquistó en la dirigencia sindical durante 26 años.