Eduardo Sierra 
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Con la magia de Xochimilco a sus pies, una veintena de gladiadores se sumergió a la aventura de regresar a la actividad después del parón por la pandemia de coronavirus y lo hicieron de manera sublime… ¡en el Chinampaluchas!
El proyecto de la Arena Olivares los llevó a vivir una experiencia única al convertir una chinampa en un recinto de costalazos.
Desde muy temprano, los enmascarados arribaron al Barrio Caltongo, donde se reunieron para ejecutar el plan.
La cita fue en la Arena Olivares, ahí se alistaron para el singular evento, sacando mallas y botas, licras y cintas.
Eso sí, cada uno en su rincón se preparó para la batalla, sin saber lo peculiar del escenario en el que lo harían.
Ya listos, en personaje. Un primer grupo fue transportado en una camioneta rumbo a la canoa que los llevaría al lugar en el que se encontraba el cuadrilátero.
Rey Teutli, La Fe, Cabalístico, Urik Jr., Nocturno y el réferi El Chamoy fueron algunos de los que emprendieron la travesía.
La embarcación era larga, pero angosta, con 14 sillas (del tipo escuela primaria), acomodadas siete y siete por lado para que se tuviera el contrapeso idóneo.
Además, amarrada a la parte posterior, venía una canoa más pequeña e inestable, con seis lugares para los más atrevidos.
El recorrido fue un lujo. Al surcar el Canal de Apatlaco, que no está abierto al turismo y sí para que los lugareños transporten plantas y todo lo que comercian.
Garzas y peces acompañaron a los saetas, quienes se llevaron una sorpresa al ingresar a un canal mucho más pequeño en el que había muñecos de peluche colgados de los árboles, todos ellos con máscaras como bienvenida para la función que más tarde protagonizarían.
De pronto, entre la vegetación, quedó a la vista el ring en medio de la chinampa, rodeado por árboles, canales, invernaderos y el sabor del evento.
En el segundo viaje arribó el resto, Zumbido y Hip Hop Man, además de los anfitriones de la familia Olivares, Gran Felipe Jr., Mr. Jerry y Ciclónico.
El sol caía a plomo y ya se venían venir los cuatro combates del Chinampaluchas.