Andrea Rivera González, paramédico de la Cruz Roja en Aguascalientes, integrante de los equipos encargados del traslado de pacientes COVID, llama a la población a no bajar la guardia en ningún momento.
A pesar de que su trabajo significa constantemente estar en zona de riesgo y que forma parte de las estadísticas de personas que se han contagiado, dice orgullosa que no ha pensado en dedicarse a otra profesión.
“En un principio sentí miedo, pero me he ido acostumbrando; mi familia me pide que me cuide”, señala la joven integrante de la benemérita institución.
La eventualidad sanitaria en un principio le ocasionó temor, el cual ha ido controlando conforme transcurre el tiempo. Las medidas sanitarias las ha adoptado en todo momento, por lo que dar positivo al virus semanas atrás, fue duro para ella y sus compañeros; sin embargo, nunca ha pasado por su mente dejar de prestar sus servicios como paramédico.
La realización de eventos masivos, la apertura de bares y antros, resulta lastimosa para quienes se juegan la vida todos los días a favor de personas que han sido contagiadas de coronavirus, por lo que Andrea exhorta a la ciudadanía a mantenerse al tanto de la evolución de la pandemia, sin relajarse en cuanto a las medidas de sanidad.
“Sólo quiero pedir que no bajen la guardia, es necesario seguir las indicaciones más allá del color en el que podamos estar dentro del semáforo del sector salud”, reiteró. (Rubén Torres Cruz / Heraldo Digital)