Frida Andrade
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-De no darse apoyos y tomar medidas para la recuperación económica de las mujeres de América Latina y el Caribe, como respuesta a la pandemia, cerca de 118 millones de mujeres se encontrarán en situación de pobreza, lo que equivale a 23 millones más que en 2019, refirió en conferencia Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

La Cepal propone que a las mujeres que salieron de la fuerza laboral por efectos de la pandemia reciban un ingreso básico de emergencia de 120 dólares al mes, durante tres o seis meses, refirió Bárcena durante la presentación del informe especial Covid-19 número 9 ” La autonomía económica de las mujeres en la recuperación sostenible y con igualdad”.

Para el caso de México, si se hiciera durante seis meses costaría 0.15 por ciento del PIB y si se hiciera por tres meses valdría 0.07 por ciento del PIB, con lo que se podría cubrir a 4.6 por ciento de las mujeres que han salido de la fuerza laboral.

“La Covid ha profundizado los nudos estructurales de la desigualdad de género y atenta contra la economía de las mujeres”, afirmó Bárcena.

Los nudos que hay que romper son la desigualdad socioeconómica y la pobreza, porque las mujeres están sobrerrepresentadas en los hogares pobres, están expuestas a mayor desempleo y durante esta pandemia a una expulsión masiva prácticamente desde la fuerza de trabajo hacia sus casas, detalló.

Dijo que ellas están en la informalidad y sufren de barreras de acceso a servicios financieros y están expuestas a grandes brechas digitales.

Agregó que existe una concentración del poder, es decir, las mujeres no tienen puestos para tomar decisiones, lo cual es importante.

Asimismo, existe una división sexual del trabajo donde las mujeres que trabajan, además de que están en sectores de baja calificación y más afectados por la pandemia, la carga de cuidados en los hogares hacia ellas ha aumentado.

La tasa de participación de las mujeres en la búsqueda de trabajo, dentro de la región, pasó de 52 por ciento en 2019 a 46 por ciento en 2020.

Mientras que la tasa de desocupación con participación laboral al nivel de 2019 fue de 22 por ciento en el año pasado, lo cual significa que 23 millones de mujeres se adicionaron a la pobreza en América Latina y el Caribe.

Por lo que la Cepal sugiere que la recuperación económica que se requiere deber ser con igualdad de género, es decir, se necesita hacer transversal la perspectiva de género en todas las políticas de recuperación.

De tal forma que se necesita un pacto fiscal para la igualdad, una transformación digital incluyente y una recuperación productiva con empleo para las mujeres, comentó Bárcena.

También, en la población prioritaria para ser vacunada, se deben agregar a las mujeres del trabajo doméstico remunerado que salen a otros hogares a cuidar adultos mayores, discapacitados y corren riesgos, añadió Bárcena.