MONTERREY, NL.- Desde niño se ganó el cariño del público por ser el chico tímido de Timbiriche, dice que su vida ha sido como un libro abierto, pero Erik Rubín ha sabido mantener su carrera al paso de los años y el afecto de sus fans, y ayer celebró medio siglo de vida.
El esposo de la conductora Andrea Legarreta, padre de Mía y Nina, se siente afortunado por tanto que le ha dado la vida.
“Me siento pleno, fíjate que creo que es una gran etapa de mi vida. Físicamente, me siento mejor que nunca”, expresó Erik días antes de la celebración de los 50 años.
Si hay una palabra con la que define su vida en este momento es realizado.
“Tengo la fortuna de salirme con la mía en casi todo”, compartió sonriendo.
El intérprete formó una familia querida en el medio artístico, pues tanto él como su esposa e hijas realizan actividades vinculadas al espectáculo, desarrollándose en la música, la conducción y la actuación.
“En la familia increíble, nos disfrutamos mucho. La verdad es que todo este tiempo (de la pandemia) nos hemos gozado mucho. Puras bendiciones”.
El ex Timbiriche agradeció por ser una persona afortunada.
“Creo que nosotros, Andrea y yo desde muy pequeños hemos tenido la fortuna de tener el cariño del público. Somos un libro abierto.
“La verdad es que ustedes conocen nuestra trayectoria en todos los momentos desde que nacieron las niñas, desde que nos casamos, desde que ya nos peleamos, todo, la verdad, somos personas transparentes”, añadió.
Con motivo de los 50 años de su esposo, ayer la conductora del matutino Hoy le escribió una carta a través del Instagram en la que le dijo celebrar cada instante de su vida.
“Eres incansable! Siempre con un nuevo proyecto, una idea, una canción, algo para producir y realizar. Te amo y admiro tanto como ser humano, que a pesar de muchos momentos duros que has pasado en estos 50 años sigues de pie”, escribió Andrea. (Lorena Corpus/Agencia Reforma)