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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Estados Unidos llega este martes a su elección presidencial en medio de incertidumbre, no sólo por quién será el ganador, sino por el proceso mismo.
La prominencia de la votación por correo, a raíz de la pandemia de coronavirus, ha levantado distintas alertas sobre si las boletas serán contadas completamente, cuándo se conocerán los resultados, y si la elección terminará ante la Corte Suprema, como ocurrió en 2000.
Hace una semana, ambos partidos ya habían interpuesto 400 demandas en casi todos los estados, de acuerdo con un conteo de The New York Times.
Los demócratas defienden ampliar el tiempo de recepción y conteo de boletas, al acusar técnicas de supresión del voto en estados republicanos.
En cambio, los republicanos buscan restringir los plazos y formas de votación, al hacer eco de las acusaciones de fraude masivo del Presidente Donald Trump.
La Corte Suprema emitió varias decisiones de urgencia sobre extender la fecha para que los estados puedan seguir recibiendo y contando votos después de este 3 de noviembre: a favor en Carolina del Norte y Pensilvania, pero en contra en Wisconsin; además, una corte federal prohibió que se reciban votos después de hoy en Michigan.
Estos cuatro estados podrían ser cruciales para decidir al próximo Presidente.
En sus últimos días de campaña en entidades clave, Trump criticó que algunos estados permitan recibir y contar boletas que continúen llegando por correo pasado este martes.
“La elección debe terminar el 3 de noviembre”, tuiteó Trump el fin de semana, al condenar una de las decisiones de la Corte.
Además de los retos legales, el conteo de los votos podría tardar más tiempo.
Estados como Arizona, Carolina del Norte y Georgia podrían reportar la mayoría de los resultados hoy mismo, pero si las carreras permanecen muy cerradas, podrían pasar días antes de que haya un claro ganador.
La posibilidad de una elección disputada es de sólo 4 por ciento, de acuerdo con las proyecciones del sitio FiveThirtyEight, ya que la mayoría de las encuestas no muestran una carrera cerrada. Sin embargo, no es imposible.

La clave: Pensilvania
Analistas ven como posible punto de quiebre Pensilvania, donde ambos candidatos centraron sus campañas los últimos días. Según el modelo de FiveThirtyEight, ese estado puede amarrar el triunfo para Joe Biden o revivir las posibilidades de Trump.
Algo que complica la elección en la entidad fue la decisión de un juez a inicios de octubre de anular todas las boletas que no sean enviadas en un sobre especial. Los demócratas estiman que 100 mil votos podrían perderse con esta medida.
Pensilvania empezará a contar los votos por correo (que se espera la mayoría sean demócratas) desde hoy, mientras se cuentan los votos presenciales (donde los republicanos serían más). Por ello, al arrojar resultados, es probable que muestren una tendencia favorable a los republicanos durante la noche, mientras los votos demócratas se cuenten hacia la madrugada.
Este escenario, al que analistas se refieren como un “espejismo rojo”, podría terminar con Trump declarando una victoria anticipada esta noche. Por su parte, Biden ha pedido cautela.
“El Presidente no se va a robar esta elección”, aseveró antes de un mitin en esa entidad.
Este año, la elección comenzó temprano: hasta hoy cerca de 95 millones de personas ya habían emitido su voto. Y, con alguno de estos escenarios, también podría terminar mucho después.