Karla Omaña
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Mientras que el mundo apuesta a la generación de energía amigable con el medio ambiente, México se queda atrás.
Si el Gobierno federal insiste en privilegiar la energía que produce la CFE en centrales que queman insumos contaminantes, el País permanecerá estancado, alertan expertos.
Según la Secretaría de Energía, del total de la generación eléctrica producida a julio de 2020, la solar representó 4.3 por ciento y la eólica 7.4 por ciento, muy lejos de lo que ocurre en otros países.
En 2018, las fuentes de energía renovable en México apenas representaban 4 por ciento, antes de la entrada en operación de proyectos privados que colocaron su producción mediante subastas eléctricas.
Esa producción creció 75 por ciento para finales de 2020, pero el Gobierno ordenará un menor uso de generación renovable, pues dice que su naturaleza “intermitente” eleva costos de la CFE.
Ayer, la Coparmex censuró esa política al destacar que países como Noruega, cuya generación limpia es de hasta 68 por ciento del total, no tiene los problemas de gestión que exhibe la red de transmisión en México.
Israel Hurtado, presidente de la Asociación Mexicana del Hidrógeno, dijo que en países como Dinamarca la participación de fuentes limpias es de 90 por ciento.