Claudia Salazar
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Al presentar su solicitud de registro como candidato a la Presidencia de la República por Movimiento Ciudadano (MC), Jorge Álvarez Máynez aseguró que no le pidió permiso a los oligarcas ni al crimen organizado para contender en 2024.
El aún diputado federal no se puso los tenis «fosfo fosfo» que popularizó el ex aspirante Samuel García. Tampoco los trae el dirigente Dante Delgado, que porta una gorra naranja con el apellido Máynez, porque el Álvarez no es parte del eslogan de la campaña.
La presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), Guadalupe Taddei, en el lobby del edificio principal entrega al candidato el documento de su registro, pero afuera nadie reacciona.
Ante el silencio, la animadora trata de generar algo de entusiasmo entre los militantes congregados para festejar el registro del candidato.
«Los veo aguados, quiero escuchar que sí hay ánimos, que se sientan las ganas de estar aquí», dice una chica con micrófono y camisa negra. «¿Dónde están los aplausos? ¡Qué emoción! ¡Qué momento tan importante! Es la primera candidatura presidencial de MC», agrega la joven, porque antes han tenido de candidatos a Cuauhtémoc Cárdenas, Andrés Manuel López Obrador y al panista Ricardo Anaya.
A punto de llegar al templete, por fin se escucha un «Presidente, Presidente» para Álvarez Máynez.
El candidato trata de infundir ánimo en una campaña que se ha caracterizado por el escándalo y los traspiés que le generó grabar un video ingiriendo bebidas alcohólicas.
Arranca en un lejano tercer lugar en las encuestas y se percibe en el ambiente, lo reconoce también en su discurso.
«Vamos a demostrar de qué estamos hechos. En 90 días les vamos a dar la vuelta, en 90 días les vamos a demostrar», sostiene, y de respuesta obtiene repetidos «¡Sí se puede! ¡Sí se puede!», ante varios de los candidatos de MC al Congreso.
Patricia Mercado, Claudia Ruiz Massieu, Alejandra Barrales, Salomón Chertorivski e Ivonne Ortega al frente. No llegaron Sandra Cuevas ni Roberto Palazuelos.
Álvarez Máynez acusa que sus contrincantes, Claudia Sheinbaum y Xóchitl Gálvez, hicieron campañas anticipadas, derrocharon recursos y no fueron sancionadas.
«Si hubiera legalidad, las dos candidatas de la vieja política no tendrían derecho a estar en la boleta presidencial. Han violado cada renglón de la Constitución y de las leyes electorales, han hecho precampañas anticipadas y simuladas.
«Han recibido financiamiento ilegal, han hecho uso indebido de la pauta, han incumplido una y otra vez las normas, se burlan de que vamos tarde, de que para qué, no deberíamos ir. Con todo y que llevan meses de campañas, de despilfarro, eventos, les vamos a ganar la contienda presidencial», asegura.
Sin decir el nombre del Presidente, recuerda que ha sido sancionado ocho veces por meterse en la campaña y que, como si fuera un partido de futbol, acumula tarjetas amarillas y su «candidata-capitana» del equipo, lleva 21 tarjetas amarillas y no la han expulsado.
En cambio, asegura, MC ha respetado la ley y es la candidatura «de la decencia», que representa la felicidad de la política.
«Ellas no tienen esta mística, ellas no tienen lo que a nosotros nos sobra: dignidad», asegura Álvarez Máynez, que quiere dejar atrás el episodio del video en el estadio con Samuel García.
«La honestidad está en la boleta, en la boleta va a haber una candidatura que no le va a pedir permiso a los oligarcas de este país, una candidatura que no tuvo que pasar con ningún criminal de este país».
Sin mencionar a los otros partidos, como lo ha hecho en otros discursos, retoma sus críticas a «la vieja política».
«Y si este México es como es hoy, es porque quienes dirigen el país, la clase política tradicional, la vieja política, son unos infelices. No lo digo como un insulto, me refiero a que no son felices», indica.
Como si en MC no se pasaran de una Cámara a otra y brincaran de cargo en cargo, condena a aquellos que están en la política para «tener más».
«La clase política de este país se mete a la política para tener cargos, poder y dinero. Y cuando tienen tres casas, quieren tener seis. Y cuando tienen coches, quieren tener McLaren. Y cuando son senadores, ya están pensando en ser gobernadores. Y nunca, nunca, nunca, son felices», asegura.
Explica, a su entender, que lo nuevo en las políticas de la felicidad, es expandir la felicidad, «y hacer que muchas otras personas sean felices, y es partiendo de esta felicidad personal».
Alaga al dirigente Dante Delgado, al señalar que el proyecto de MC ha permitido construir una opción que hoy permite que la decencia y la legalidad estén en la boleta electoral.
«Este es el comienzo, todo estará mejor y en cien días vamos a cambiar la historia de México.
«Vamos a construir un México nuevo, un México de iguales, un México con justicia y un México de prosperidad y oportunidades para todas, para todos y, sobre todo y por el bien de todos, primero las niñas y los niños», remata parafraseando al Presidente López Obrador.