Personal de enfermería del turno matutino del Hospital General No. 2 del Instituto Mexicano del Seguro Social se manifestó para expresar que durante más dos años han sido objeto de abuso de autoridad, discriminación, prepotencia, maltrato e actos de injusticia, por lo que piden la intervención del Sindicato y de las autoridades de la Delegación.

La tarde de este jueves un grupo de trabajadores se manifestó afuera de las instalaciones del Hospital, para denunciar que no son escuchados en su trabajo, además de que no han sido tomados en cuenta para la aplicación de las vacunas anti-COVID, aunado a que hay abuso de poder. “Hay gente que está siendo beneficiada por parte de las jefas en lugares que corresponden a nosotras que tenemos más antigüedad con derechos a estar en otros sitios dentro del hospital. Nosotros cada año tenemos derecho a cambiar nuestro servicio por antigüedad y este año no fue así, nos impusieron los servicios y no estamos contentas con eso”.

Señalaron que esta situación sólo se presentó con las enfermeras del turno matutino y no con las del vespertino y nocturno. En tal sentido, acusaron a la subjefa de Recursos Humanos del Hospital 2 de nombre Luz Elena Sánchez Soto, al ser una persona que manipula las cosas dentro del hospital, aparte de que tiene preferencias, no da bien información y no hay transparencia. “Esa persona tiene 3 años ahí, la hemos reportado en congresos anteriores y nada. Esa jefa está manipulando las cosas como ella quiere”.

Ante esta situación indicaron que acudieron ante los delegados sindicales para explicarles dicha problemática, sin embargo, ellos dijeron que todo estaba bien, por lo que le llamaron al secretario del Trabajo, quien dijo desconocer tales acuerdos.

Por lo anterior, comentaron que entregarán su queja por escrito ante el secretario general de la Sección XXI de Sindicato de Trabajadores del Seguro Social, Arturo Rodríguez López, así como al titular de la Delegación del IMSS, al secretario del Trabajo, así como a la Comisión de Derechos Humanos ya que durante más de 2 años han sido objeto de injusticias, abuso de autoridad, discriminación, prepotencia, maltrato y favoritismo. “Somos afectados alrededor de 60 personas y muchas están inconformes, pero tienen miedo de manifestarse ante las represalias en su contra”.