Cuando se anunció la nueva inversión que tendrían los Rayos de Necaxa este semestre, derivada de la venta de parte del equipo a inversionistas extranjeros, las ilusiones de tener una plantilla competitiva que peleara por los primeros puestos, o al menos liguilla, se dispararon. Después, al anunciar a los nuevos refuerzos y ciertos regresos de algunos jugadores, las expectativas crecieron, pero, al momento, todo se ha quedado en eso: simples ilusiones.
Necaxa suma solamente 9 puntos de 30 posibles en el actual certamen y, conforme pasan las semanas, se ve más complicado que el equipo se pueda meter siquiera a repechaje más allá de los puntos, por el desempeño en el campo de los jugadores. Como es costumbre en el futbol mexicano, el primero en pagar los malos resultados es el director técnico y la directiva de Necaxa no aguantó más la presión, tras la derrota del pasado jueves ante Pachuca, por lo que ayer por la noche anunciaron la destitución de Guillermo Vázquez.
“Club Necaxa informa que, a partir de hoy (ayer), Guillermo Vázquez deja de formar parte de nuestra institución. Agradecemos a Guillermo Vázquez y a su cuerpo técnico por el tiempo en el que estuvieron al frente de nuestro equipo, mostrando entrega, profesionalismo y dedicación en todo momento. Deseamos a Guillermo Vázquez y a su equipo de trabajo el mayor de los éxitos en sus siguientes proyectos. En los próximos días, la directiva de Necaxa determinará el nuevo director técnico que estará al frente de los Rayos.” Fueron las palabras que mandó Necaxa a través de un comunicado de prensa.
Con solamente siete partidos por jugar y una doble fecha en puerta, el misterio de qué técnico se echará el paquete de rescatar a los Rayos es bastante grande. Probablemente se anuncie después de la jornada de media semana, pero Necaxa necesita un cambio de chip urgente si quiere aspirar a algo este semestre. La realidad es que Memo Vázquez nunca encontró su once titular este semestre y los cambios partido a partido terminaron pesando en el funcionamiento colectivo, que nunca fue el idóneo, hasta terminar con la culminación de esta etapa del técnico mexicano, quien no pudo tener un buen desempeño ni en juego ni en resultados.