Antonio Baranda
Agencia Reforma

Cd. de México, México.-El plantón del Frente Nacional AntiAMLO (Frena) se mantendrá en el Zócalo capitalino por lo menos hasta el próximo sábado, día que el movimiento tiene prevista una concentración masiva.

Jaime Sandoval, vocero del movimiento en el campamento, afirmó que el objetivo de quedarse, y no levantar el plantón como anunció Gilberto Lozano, es “apartar” el lugar.

“La gente que está aquí en el campamento, que son como 150 personas, tomó la decisión de permanecer en el Zócalo”, comentó el vocero en entrevista en la Plaza de la Constitución.

“Entonces el campamento se queda, no es un acto de rebeldía, ni de separación ni de quebranto, la idea que nosotros tenemos es apartar este lugar que tanto trabajo nos costó”.

Sandoval dijo que si desalojan el Zócalo ahora, corren el riesgo de que las autoridades no les vuelvan a permitir poner sus casas de campaña más adelante.

Explicó que la intención es que el próximo sábado los integrantes y simpatizantes de Frena que participarán en la manifestación, puedan entrar al Zócalo y protestar frente a Palacio Nacional.

“Nadie nos garantiza que vuelvan a cerrar todos los accesos, provocar algún conato (de violencia) que disuelva cualquier posibilidad de llegar aquí al Zócalo”, expresó.

“El día 21 es un parteaguas, se le está invitando a la gente que incluso se queden uno, dos, tres días, quizás una semana, no podemos estar eternamente, el día crucial es el 21”.

El vocero comentó que el sábado tomarán la decisión de mantener el plantón hasta el 1 de diciembre, día que López Obrador dará un mensaje por sus dos años de Gobierno, o bien, de levantar las tiendas.

Aunque rechazó “quebranto” del movimiento que exige la renuncia de López Obrador, el vocero reconoció que el deslinde que hizo Lozano del campamento es “difícil, es duro”, aunque dijo que siguen en la misma lucha.

Tras afirmar que hay 800 casas de campaña y alrededor de 150 personas en el plantón, subrayó que los integrantes del movimiento que decidieron quedarse no son desertores ni fraccionadores del mismo.

“(El levantamiento) fue un aviso precipitado, la gente que está aquí en el campamento, la gran mayoría, ya tiene muchas demás aquí conviviendo, luchando, resistiendo, aguantando”, expresó.

“Entonces ese aviso tan intempestivo la verdad desconcertó mucho, entendemos que ha habido peligros, que han aumentado las amenazas, creo que el Ingeniero (Lozano) lo hizo para cuidar nuestra seguridad”.