El índice de mortandad de negocios de emprendedores a menos de cinco años de su creación es casi igual en todo el mundo, sin embargo hay que perseverar en hacer empresa para participar de la economía y fomentar su crecimiento, señaló Patrick McGinnis.
En conferencia en la Universidad Panamericana, recomendó que no desincentive el fracaso, sino que por el contrario, que éste sea tomado como una enseñanza para ir mejorando en el objetivo de emprender un negocio hasta que sea exitoso.
En ese sentido y ante alumnos de la Escuela de Ciencias Empresariales, explicó la estrategia Emprendedor 10%, plasmada en un libro de su autoría, en el que asegura que invertir una décima parte del tiempo y de los recursos, es suficiente para emprender un negocio sin perder estabilidad laboral.
Al respecto, advirtió que lo recomendable es contar con un empleo y no descuidarlo ante el entusiasmo del negocio que se emprende, sino hacerlo como una actividad alternativa hasta que éste funcione.
En ese contexto, aseguró que tener un empleo es confortable porque el trabajador cree que su estabilidad está garantizada, sin embargo, aún las empresas grandes y con muchos años de antigüedad están en riesgo de verse afectadas por situaciones externas que las lleven a recortar personal.
Otro factor importante en estos tiempos, es la introducción de tecnología que cumple tareas que antes hacían diez personas y ahora solo requieren de cinco, a veces menos, por lo que el resto sale sobrando.
Ante ello, hay que superar el temor de iniciar actividades productivas propias que se puedan combinar con las rutinas laborales y familiares que tienen las personas y apostar a su crecimiento, porque si el empleo falta, hay un negocio propio que permita el sustento.
Promovido por el Consulado Norteamericano en Guadalajara, Patrick McGinnis aseguró en su visita a la UP que todos pueden ser emprendedores, pues lograrlo no es cuestión de tener dinero de sobra ni contactos “clave”.
Es suficiente disponer del diez por ciento de los recursos económicos y de tiempo disponibles, y tener el compromiso mínimo consigo mismo para ser flexible y resiliente en la actividad a emprender.