A partir de junio el precio de los combustibles se recuperó comparativamente con la baja que se registró durante abril y mayo, justo cuando la pandemia de la COVID-19 se hizo presente; pero en lo que resta del año se espera que conserve los precios que ya se presentaban al inicio de 2020 y que ahora se han vuelto a observar en las estaciones de servicio.
Roberto Díaz Ruiz, presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), resaltó que la reducción en los precios que se observó durante abril y mayo, se debió precisamente a la poca demanda que hubo de gasolinas y diesel, ante la baja en las distintas actividades productivas y sociales, “ha habido recuperación en precio y se refleja en el nivel de valor del combustible”.
Es menester recordar que el precio de las gasolinas y diesel en México van de la mano con los precios internacionales del petróleo, además este país es importador nato del combustible, pues trae de fuera cerca del 60% de todo lo que se consume.
“Esto nos tiene en una situación especial, porque viene el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), y es donde se dará un ajuste para que el Gobierno Federal pueda tener los recursos que necesita”, comentó Díaz Ruiz.
LOS GANONES. Ante esta situación, a los empresarios de todos los giros y ciudadanos en general, no quedará más que adaptarse a la nueva realidad, aunque los beneficios son más directos para quienes son parte de la economía formal, al menos para los transportistas el IEPS se acredita contra el Impuesto Sobre la Renta y eso de alguna manera ayuda en su economía, lo que no aplica para quienes están dentro de la informalidad.