Joani Cruz
Agencia Reforma

KANSAS, EU.- Un corte de pelo provocaría que el centro Daniel Kilgore y el receptor abierto Demarcus Robinson, de los Jefes de Kansas City, se pierdan el Super Bowl LV.
Ayer, la NFL y la organización de Kansas informaron que Kilgore y Robinson entrarían en la lista de reservas / COVID-19 al tener contacto cercano con una persona que dio positivo. Este martes, el sitio de la Liga reveló que fue el barbero de ambos jugadores quien resultó contagiado.
El reporte de la NFL arrojó que Kilgore recibió el servicio la semana pasada en las instalaciones de los Jefes y que ninguno se quitó la mascarilla durante el encuentro. Fue el pasado domingo cuando el barbero arrojó positivo.
De hecho, el equipo añadió que, antes de ingresar a las instalaciones, el trabajador fue sometido a cinco pruebas de detección, en días consecutivos, arrojando negativo en todas ellas.
Mientras atendía a Kilgore, el barbero fue sometido a otra prueba rápida, en la que arrojó positivo. Posteriormente, confesó que atendió a Robinson fuera de las instalaciones.
Tras la noticia del contagio, los elementos fueron aislados y sometidos ya a un par de pruebas de detección en las que dieron negativo. Pese a ello, ante estos casos, la NFL exige a los jugadores un aislamiento de cinco días y sin realizar ninguna práctica con el resto del equipo.
Ambos jugadores están a la expectativa de arrojar negativo en las siguientes pruebas y así tener luz verde para realizar el viaje a Tampa Bay el próximo sábado con el resto de los jugadores de Kansas.
En caso de dar positivo en los próximos días, ambos jugadores se perderán el Super Bowl LV.