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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Otra vez septiembre y otra vez en 7.
Lo que parecía un chiste en redes sociales pidiendo porque este día no temblara, se convirtió en una realidad. A las 20:47 horas, un sismo de 7.1 grados, con epicentro en Guerrero, sacudió a la Capital.
Los capitalinos salieron a las calles en medio de la lluvia, todos con el mismo el miedo, el de un temblor en septiembre.
En los límites entre Cuauhtémoc, Venustiano Carranza e Iztacalco, el sonido de la alerta sísmica activó la evacuación inmediata de unidades habitacionales.
Cientos de vecinos caminaron hacia las calles de Congreso de la Unión, Morelos y Avenida del Taller. Los habitantes señalaron que un estallido iluminó el transformador de energía eléctrica y las colonias se quedaron sin luz.
Otros más, de la Colonia Santa María La Ribera, dijeron haber visto en el cielo unas luces, las mismas que se vieron el 7 de septiembre de 2017.
Los destellos luminosos son también conocidos como “luces de terremoto”. El fenómeno ocurre debido a que las rocas cercanas a las fallas geológicas se frotan entre sí y generan cargas eléctricas que se dirigen hacia arriba.
David Romero, de 25 años, se encontraba tomando una clase en línea cuando sus compañeros comenzaron a escuchar la alerta sísmica.
“Yo alcance a percibir el audio de sus dispositivos, pero aquí en mi domicilio no sonó la alerta como tal”, dijo.
En tanto, Alicia Ramírez se encontraba en Plaza Coyoacán, se quedó inmóvil, sin saber qué hacer. De repente, su amiga le gritó: “¡está temblando!”.
“Al principio no lo percibí, pero (después) sentí que el piso se movía como sucedió en 2017, me dio pánico”, contó.
El Gobierno de la Ciudad no reportó daños graves y señaló que 98.62 altavoces de la Ciudad de México emitieron la alerta sísmica, es decir, 12 mil 651 altavoces funcionaron y 175 no.
Con información de Viridiana Martínez, Eduardo Cedillo e Iván Sosa