Rolando Herrera
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La ex escolta del Presidente Andrés Manuel López Obrador, Paloma Rachel Aguilar Correa, no llegó sola al Servicio de Administración Tributaria (SAT), donde es Administradora General de Recursos y Servicios, responsable del manejo presupuestal del organismo.
Junto con ella, desde julio de 2019 cuando empezó a trabajar en el SAT, llegaron al menos seis personas más a puestos clave en la dependencia, incluyendo a su suegro, su novio, así como amigos y colaboradores. Ninguno tenía experiencia relacionada con los cargos que ahora ocupan, pese a ser un requisito.
“Tiene un gran mérito que para mí es fundamental, es honesta, incorruptible. Eso necesita el SAT”, dijo en mayo pasado el Presidente, quien defendió el nombramiento de su ex escolta.
En septiembre fue designada formalmente Administradora General y dos meses después metió al SAT a su suegro Javier Portugal Haces, quien de comercializar cintas pasó a ocupar el cargo de Administrador de Operación de Recursos y Servicios “4”.
A la par de su nombramiento, integró como Administrador Central de Operación de Recursos y Servicios a Jorge Antonio Dorantes Arellano, quien en 2018 colaboró en su campaña como candidata a diputada federal en San Luis Potosí.
También entraron sus amigos Raymundo Castañón Aguilar, como Administrador de Operación de Recursos y Servicios “5”, y Montserrat Berrones Martínez, como Administradora de Gestión Interna.
En el SAT también trabaja ahora su amiga Claudia Carolina Coutiño Acosta, como Administradora para el Destino de Bienes, y finalmente en febrero de este año se integró su pareja, Ángel Javier Portugal Dorantes.
Al igual que Aguilar Correa, Portugal Dorantes trabajó en la Ayudantía del Presidente y ahora es Administrador Central de Servicios Tributarios al Contribuyente.