No hay día que no llegue ni plazo que no se cumpla y este domingo por fin miles de corredores se dieron cita en las calles de Aguascalientes para vivir la doceava edición del Maratón de la ciudad, que como cada año resultó tener un mar de historias que contar en una carrera inolvidable que sin duda forma parte de los momentos más importantes del año a nivel deportivo.
Desde temprana hora corredores de todas las edades comenzaron a llegar a las inmediaciones de la avenida Gómez Morín, conocida por ser la salida y meta de este Maratón. Sin importar la distancia que iban a correr, los atletas ya sea con sus equipos, amigos o familia entera llenaron de energía positiva todo el lugar para preparar la mente rumbo a su competencia que era un gran reto por delante.
Con gran expectación y emoción se vivieron las icónicas estampas como el himno nacional, los honores a la bandera, los aviones que pasaron antes de la carrera y el balazo de salida por un tanque de la catorceava zona militar. Después de todos estos momentos comenzó la carrera en la que desfilaron personas de todas las edades en un mar de sonrisas que motivaban a todas las personas que fueron a observar a mandar su apoyo.
Como es costumbre se pudieron apreciar atletas que fueron uniformados de especial manera, con algunos disfraces, máscaras o dedicatoria especial en su ropa. Otros más fueron acompañados por carreolas o hijos mientras que los atletas del maratón completo iban presumiendo la concentración y disciplina de querer completar este complicado reto.
Ya durante el recorrido los gritos de apoyo fueron protagonistas ya sea por parte de los mismos atletas o de la gente que salió a las calles para presenciar la competencia. En cuanto a las historias se refiere hubo de todo, desde atletas veteranos que cumplieron 100 maratones hasta otros más que incluso con alguna lesión o con avanzada edad decidieron participar en la carrera.
La línea de meta fue la invitada más privilegiada pues pudo presenciar la alegría de los corredores que fueron llegando e incluso las lágrimas de muchos otros que al ver su reto cumplido soltaron todo lo que tuvieron que hacer para conseguir completar su distancia. Fue tan especial esta edición que incluso un par de corredores se pelearon por ver quién era el último lugar al querer obtener el ramo de flores que se le da tradicionalmente al último corredor que cruza la meta del maratón completo.
Así, una edición más llegó a su final con un sentimiento especial que deja más que satisfechos a toda la familia atlética de Aguascalientes y de México que volvió a disfrutar de un evento de primer nivel que desde ya prepara su siguiente edición.