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Agencia Reforma

La situación de Britney Spears continúa captando la atención pública debido a recientes incidentes que plantean preocupaciones sobre su bienestar mental y financiero. Fuentes cercanas a la cantante sugieren que podría enfrentarse a una bancarrota por su inestabilidad mental.
Además, TMZ reportó que Spears necesitó asistencia médica tras una discusión intensa con su novio, Paul Richard Soliz, en el hotel Chateau Marmont en West Hollywood, California.
La noche del miércoles, tras una acalorada pelea en su habitación que habría escalado a violencia física, se llamó a una ambulancia. Testigos afirmaron que Spears parecía tener un colapso mental, gritando y descontrolada en el pasillo de su suite.
Los paramédicos llegaron alrededor de la medianoche, encontrando a Spears notablemente afectada, envuelta en una almohada y una manta, y aunque no requirió traslado hospitalario, se marchó del lugar sin Soliz y acompañada solo por su equipo de seguridad.
Sin embargo, Spears contradijo estos reportes al día siguiente en Instagram, alegando que sólo se había torcido el tobillo y criticando la invasión a su privacidad, indicando que los paramédicos llegaron «ilegalmente» y que se mudará a Boston.
Añadió que recientemente finalizó su divorcio de Sam Asghari, quien había solicitado la separación el año pasado, y aunque se reportó que Spears podría haberle proporcionado una suma considerable, ella no confirmó si esto ocurrió.