Rolando Chacón
Agencia Reforma

SABINAS, Coahuila.- Entre siete y 11 trabajadores habrían quedado atrapados en un pozo de carbón en la localidad de Agujita, del municipio de Sabinas, Coahuila, tras una inundación de tres pozos comunicados en una mina de arrastre.
Los mineros, quienes ingresan al pozo por un tiro vertical, trabajaban a una profundidad de unos 85 metros y cerca de las 13:30 horas perforaron la pared de un cuerpo de agua que inundó la mina.
El nivel del agua habría llegado hasta a unos 30 metros de distancia de la superficie, de acuerdo con reportes.
El Secretario de Gobierno de Coahuila, Fernando de las Fuentes, y el Fiscal estatal Gerardo Márquez viajaron a Sabinas para atender el caso.
De Las Fuentes dijo que la cifra de atrapados podría ser de hasta 11, mientras que el IMSS reportó que en la Clínica 24 de Nueva Rosita se atendía a cuatro mineros con «lesiones menores» que escaparon de la inundación.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) indicó que 10 trabajadores permanecían en el interior.
«En la comunidad de la Agujita, municipio de Sabinas, Coahuila, se presentó la inundación de 3 pozos comunicados en una mina de arrastre, lo que generó el reblandecimiento de las paredes al interior, ocasionando que trabajadores quedaran atrapados», indicó la SSPC en un comunicado.
«Al momento (anoche), tres mineros ya fueron rescatados con vida y trasladados al Hospital del IMSS de Sabinas, Coahuila, mientras que 10 aún permanecen al interior».
Uno de los mineros que alcanzó a salir reportó la inundación, mientras que el encargado de la mina escapó, por lo que se desconoce el número exacto de trabajadores que ingresó al lugar.
El Presidente Andrés Manuel López Obrador informó que 92 elementos de la Sedena acudieron en un primer momento y designó a la Secretaria de Seguridad Pública, Rosa Icela Rodríguez, como encargada de coordinar el rescate.
Los primeros trabajos se concentraron en bombear agua afuera de la mina, aunque esperaban la llegada de un equipo especial de rescatistas del Ejército, así como bombas y tubería de mayor capacidad.
Jaime Montelongo, trabajador de la mina cuyo padre del mismo nombre estaba dentro del pozo, dijo que los primeros minutos de rescate eran vitales y nadie hizo nada.
«Era clave el auxilio en ese momento. El rescate era en corto, pedir las bombas de volada, no hicieron movimiento, ya los están dando por muertos», declaró a medios locales.
En junio del año pasado, en el municipio de Múzquiz, un grupo de siete mineros rompió la pared de una antigua mina inundada y quedó atrapado.
Una semana después se recuperaron sus cuerpos.
En febrero de 2006, una explosión en la mina Pasta de Conchos, en Nueva Rosita, provocó la muerte de 65 mineros.