La Secretaría de Desarrollo Urbano del Ayuntamiento de Aguascalientes enfrenta actualmente serias presiones por propietarios de viviendas ubicadas en fraccionamientos para cambiarles el uso de suelo hacia comercial y de servicios, a fin de enfrentar el despoblamiento gradual de sus habitantes de esas zonas.

Jaime Gallo Camacho, titular de la Sedum, informó que por la vía de los juicios, el 56% de los espacios del fraccionamiento La Concepción ya funcionan como comercios y servicios, cuya situación molesta a muchos vecinos, incluso argumentan erróneamente que devalúa sus terrenos y sus propiedades.

Agregó que el proceso de despoblamiento de muchas zonas de la ciudad les ha generado una fuerte plusvalía, donde los promotores de negocios y servicios buscan establecerse en esos terrenos que van de 500 hasta mil metros cuadrados, lo que genera condiciones para operar ahí giros diferentes al habitacional.

“Esta situación se enfrenta principalmente en los cinco principales fraccionamientos Jardines, los cuales antes se consideraban zonas residenciales, pero con el paso del tiempo perdieron interés por parte de los propietarios y migran a usos como restaurantes, consultorios médicos, despachos de abogados, oficinas de aseguradoras hasta clínicas ambulatorias”.

El secretario de Desarrollo Urbano del Ayuntamiento de Aguascalientes señaló que en la avenida José María Chávez y en las calles colindantes con el primer anillo hay una fuerte presión para el cambio de uso de suelo al interior de los fraccionamientos y detalló que en la zona habitacional de los cinco Jardines existen alrededor de 5 mil viviendas, donde el 20% ya son comercios y servicios. Por esa razón, los vecinos suelen ser muy renuentes para que se utilicen a otros fines, razón por la cual se encuentran predios y casas deshabitadas al no atreverse a darle otro uso.

Sin embargo, recomendó a la población que antes de contratar un inmueble se aseguren que tienen un uso de suelo autorizado, porque con frecuencia se atienden a personas que acceden a un espacio con uso habitacional, motivo por el cual emprenden un peregrinar para poner en operación su negocio.