No solo los resultados no han acompañado a los 49ers en este 2020 que parecían invencibles la temporada pasada y que perdieron increíblemente el Super Bowl luego de tener ventaja durante casi todo el partido. Ahora la suerte los ha abandonado también con una temporada llena de lesiones a las que se le han sumado un par más que son dolorosas y parecen haber terminado con las esperanzas de postemporada por lo complicada que está su división.
San Francisco confirmó este lunes que tanto el mariscal de campo Jimmy Garoppolo como el ala cerrada George Kittle sufrieron lesiones de tobillo que los mantendrán alejados de los emparrillados por más de seis semanas. En el caso de Kittle se trata de una fractura que requerirá al menos 8 semanas para sanar completamente, mientras que Garoppolo lidia con un golpe que lo tiene disminuido desde hace semanas y que ya no le permite jugar al cien por ciento; en su caso se estima que sean seis semanas las que se pierda. En ambos casos son casi lesiones por el resto de la temporada al menos que regresen para las últimas semanas del calendario regular o una posible postemporada.
Estas lesiones se unen a la del defensor Nick Bosa que se rompió los ligamentos temprano en la temporada, el corredor Raheem Mostert con un problema en el tobillo, el receptor Deebo Samuel con un problema en el tendón de la corva y el esquinero Richard Sherman en los isquiotibiales. El panorama luce sombrío para San Francisco que ocupa actualmente la última posición de la División Oeste de la Nacional con marca de 4-4 por debajo de Seattle, Los Ángeles y Arizona; luce casi imposible que logren recuperarse con tantas bajas en el róster sobre todo de jugadores tan importantes.