Diana Gante
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La elevada demanda de energía de las últimas semanas ha disparado los precios marginales locales (PML), los cuales han alcanzado máximos que superan los 30 mil pesos por megawatt-hora.
El viernes pasado a las 20:00 horas, en el nodo de Pinotepa Nacional (02PIN-115), en Oaxaca, se registró un PML de 33 mil 810 pesos, cuando en promedio ronda los 3 mil pesos.
Algunos otros nodos que registraron altos precios fueron el de Actopan (01ANN-85), en Hidalgo, también a las 20:00 horas con un PML de 28 mil 425 pesos.
Nidia Grajales, directora de inteligencia de negocios de Enegence, explicó que la razón del disparo en los precios es el aumento significativo en la demanda en todo el sistema eléctrico, de manera adelantada a la temporada de verano.
«Por ejemplo, en los últimos días hemos visto la demanda por el rango de los 52 mil-53 mil megawatts, que el año pasado fue la demanda máxima que alcanzamos y que se espera para finales de junio, pero este año para esas fechas podrías esperar una demanda aún mayor, de incluso 55 mil megawatts», explicó en entrevista.
Agregó que a la elevada demanda se suma una condición atípica de indisponibilidad de centrales para generación.
En entrevista, Grajales explicó que el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) realiza cada año una planeación en la que se consideran los periodos de salida de las centrales de generación para entrar en mantenimiento.
Cuando esa planeación de mantenimientos se hace de manera adecuada, las centrales de generación están listas para cubrir la demanda máxima que se presenta en el verano.
Sin embargo, ante las olas de calor registradas en las últimas semanas la demanda máxima se adelantó y hay centrales que hoy en día no están disponibles, dijo.
Cuando la demanda se dispara, todos los consumidores de esas regiones o nodos con altos precios se ven afectados, aseguró por su parte la plataforma Admonitor, especializada en seguimiento del mercado eléctrico.
«Todas las entidades de carga, es decir, todos los suministradores (de energía) y centros de carga (grandes consumidores) que no tengan coberturas eléctricas absorben ese costo si tienen que salir a comprar energía al mercado para satisfacer la totalidad de sus necesidades», apuntó.
En cuanto a los usuarios de suministro básico, es decir residenciales, pequeños comercios o empresas que son clientes de la CFE se pueden ver afectados en el tiempo, pues la empresa traslada estos costos a los usuarios, consideró Grajales.
Y para aquellos con tarifa subsidiada, el impacto vendría vía impuestos, expuso la especialista.