El gobernador de Zacatecas, David Monreal Ávila, rechazó que su estado envíe a Aguascalientes a los delincuentes, y dijo que muchos gobernadores no tienen idea de lo que sucede en el país, y son lamentables y frívolas las opiniones ligeras que realizan algunos funcionarios, porque es un tema delicado que atañe a todo el país.
De acuerdo con una estadística mensual, dijo que aquellos que quieren circunscribir y limitar a un asunto territorial el tema del delito, se encuentran ajenos a lo que se vive, porque el comportamiento del delito tiene una dimensión que rebasa fronteras entre los estados, “el crimen ya no es sólo organizado, ahora es organizado e inteligente”.
Ante ello, la inseguridad pública dejó de ser un asunto de estado para ser un tema de todos. No obstante, aclaró que el estado no puede renunciar en ningún momento su responsabilidad de proporcionar seguridad al patrimonio y a la vida de las personas.
“Sin embargo, se requiere llamar a los líderes religiosos, a los maestros, a los sectores productivos y a los padres de familias y a la sociedad en su conjunto para hacer una revisión profunda y que todos actuemos para recuperar la paz y la tranquilidad”.
Recalcó que el problema de seguridad no se limita a Zacatecas sino a todo el país, eso es evidente. Y esa situación es consecuencia del modelo político económico que se instaló en el pasado y que sigue en muchos lugares, pero debe seguirse trabajando para sustituirlo en pos de armonizar a la sociedad y que todos contribuyan en esta tarea.
El mandatario zacatecano agregó que a nivel nacional es necesario que se analice de modo profundo el sistema de justicia, las corporaciones policiacas, a fin de dotarles de mayores facultades y atribuciones o bien limitarles otras, “es un hecho que las policías municipales se han debilitado y son vulnerables en todo el país”.
“Es crucial apegarnos a las mesas de construcción de paz en todo el país, donde participen todas las corporaciones y el Ejército”, puntualizó.