Dulce Soto
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-“Ya libré dos cosas gordas. Me considero un tipo con mucha suerte”, cuenta don Jorge Castañeda Sierra, de 87 años, quien en 2019 sobrevivió al cáncer de próstata que padeció y que este miércoles recibió el alta médica tras superar la enfermedad Covid-19.
El pasado 12 de mayo, Don Jorge fue diagnosticado con Covid-19.
“Sentí lo mismo que cuando me dijeron que tenía cáncer: un poquitito se me bajó el ánimo y ya, pero sentí más feo con lo del cáncer”, afirma en entrevista.
El día 7 del mismo mes, Carlos, su segundo hijo y con quien vive, también resultó positivo al virus SARS-CoV-2.
La familia indica que no sabe exactamente cómo se contagiaron, pues desde marzo permanecen en casa, pero recibían visitas de nietos e hijos que acudían a apoyarlos con labores del hogar.
Aunque es más joven que su padre, Carlos, de 60 años, sí necesitó hospitalización y oxígeno, por lo que fue atendido en una unidad médica privada.
En contraste, Don Jorge no desarrolló la forma grave de la enfermedad Covid-19, pese a que es un adulto mayor y este grupo etario es uno de los más vulnerables ante el virus.
El hombre recibió seguimiento médico en su casa, donde todos los días monitoreaban su oxigenación.
“Yo tenía poca tos, no me dolía el cuerpo, ni calentura, ni nada. Sólo una noche, no sé qué pasó, que me dolió toditito el cuerpo, yo me sentía morir. Fue ya cuando decidí ir al médico y nos confirmó que la prueba del Covid había salido positivo”, señala.
La familia de Don Jorge bromea, considera que el hombre es como Highlander, el personaje inmortal de la película de ficción del mismo nombre.
“Yo dije: ‘Mi abuelo está cañón. Se curó del cáncer, se curó de Covid, tuvo glaucoma’. Y una de mis primas dijo: ‘sí, es Highlander’. Y desde ahí las nietas le decimos que es Highlander porque es invencible”, indica Florentina, su nieta mayor.
Don Jorge considera que su fortaleza proviene de algo sencillo: ama la vida, disfruta todo de ella: el beisbol, las películas de Pedro Infante, seguir trabajando desde hace 29 años en la alberca del Centro Social Deportivo San Pedro, de la Alcaldía Iztacalco, así como haber laborado 31 años como mensajero y bibliotecario en la oficina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en México.
Pero lo que más le da fuerza y ánimo es pasar tiempo con su familia, “la familia muégano”, sostiene.
“Mi papá es un guerrero, es muy fuerte”, subraya Claudia, la hija mayor de Don Jorge.
Señala que el hombre es afortunado porque otros adultos mayores enfermos de Covid-19 no han tenido el mismo desenlace, por lo que considera importante que la población no relaje todavía las medidas de protección e higiene.
“Éste es un caso de éxito, pero sí se contagia la gente rapidísimo y se puede poner grave”, coincide su nieta.

ASÍ LO DIJO
“Mi papá murió a los 82 años. Mi hermano, a los 82. Yo ya libré cinco años y creo que serán muchos más”
Jorge Castañeda Sierra

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