Mircea Mazilu

El próximo 8 de mayo se conmemora el 75 aniversario de la capitulación nazi y el fin de la Segunda Guerra Mundial en Europa. Ese día, pero de 1945, el Mando Supremo alemán firmó en Berlín el acta que confirmaba la rendición del Tercer Reich en el que, hasta ahora, ha sido el más grande y sangriento conflicto bélico de la historia.
La Segunda Guerra Mundial estalló el 1 de septiembre de 1939, con la invasión alemana de Polonia, y finalizó el 2 de septiembre de 1945, con la rendición de Japón ante los ataques de Estados Unidos. Durante los 6 años que duró, el conflicto se cobró la vida de cerca de 60 millones de personas, además de dejar un elevado número de discapacitados y heridos. Asimismo, devastó varias partes del planeta, causando grandes pérdidas materiales y graves efectos sobre la economía mundial. El conflicto enfrentó a las potencias del Eje (Alemania, Italia y Japón) contra los Aliados (Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Unión Soviética) e involucró a más de 50 países de todo el orbe.
La última batalla de la Segunda Guerra Mundial fue la que se llevó a cabo en Berlín. Empezó el 16 de abril de 1945 en las afueras de la capital alemana y terminó el 2 de mayo, con la rendición de ésta ante el Ejército Rojo. En este combate murieron cerca de 200 mil personas, entre germanos y soviéticos, y se arrasó gran parte de la ciudad berlinesa, destacando su centro histórico. Con el exitoso avance de las tropas rusas, Adolf Hitler y su esposa Eva Braun, encerrados en el Führerbunker, se vieron obligados a suicidarse el 30 de abril. Tres días después, los soldados soviéticos izaron la bandera con la hoz y el martillo sobre el Reichstag, marcando la victoria sobre sus enemigos.
Tras la derrota militar de los nazis, el 7 de mayo la delegación alemana firmó la capitulación incondicional en el cuartel general de las fuerzas aliadas, situado en la ciudad de Reims, Francia. No obstante, Iósif Stalin, líder de la Unión Soviética, solicitó que la ceremonia de la rendición se celebrara una vez más, pero en la capital de los que habían sido derrotados. De esta manera, el 8 de mayo, cerca de las 23 horas, se repitió en Karlshorst, Berlín, la firma de los documentos que confirmaban la entrega del Tercer Reich. Con este acto, protagonizado por los mariscales Gueorgui Zhúkov y Wilhelm Keitel, se ponía fin a la Segunda Guerra Mundial en el continente europeo.
La derrota del nazismo ha dado lugar a la celebración cada año del Día de la Victoria en muchos países del Viejo Continente. No obstante, debido a que la capitulación se llevó a cabo cerca de la medianoche, la diferencia de horario ha provocado que se solemnice en fechas distintas, dependiendo de la región. De este modo, en los países de la Europa central y occidental se festeja el mismo día 8, mientras que, en la mayor parte de naciones del este, que tienen husos horarios adelantados al resto del continente, el día 9.
La celebración alcanza dimensiones colosales en Rusia, en donde el 9 de mayo se ha convertido en una gran fiesta nacional. Allí, durante esta jornada se llevan a cabo ceremonias conmemorativas con los veteranos de guerra, desfiles militares, lanzamiento de fuegos artificiales, entre otras cosas. Año tras año, en la Plaza Roja asisten líderes políticos de varios países y una multitud de personas. No obstante, debido a la pandemia por el coronavirus, el presidente Putin ha anunciado que este año la celebración del Día de la Victoria se pospondrá.

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