Las enfermedades del corazón han registrado mayores complicaciones con la pandemia, sobre todo en aquellos pacientes con alguna enfermedad cardiovascular y que contraen coronavirus, aunado a que las instituciones de salud pública no están atendiendo ninguna especialidad, salvo el COVID-19, señaló el director de la Fundación Cardiovascular de Aguascalientes, Edmundo Bayram Llamas.
El especialista reconoció que las enfermedades del corazón se han mantenido aún en este tiempo de pandemia, aunado a que este tipo de pacientes son de alto riesgo a contagiarse, pero también para complicar su estado de salud. En tal sentido, afirmó que un paciente con cualquier cardiopatía tiene mayor probabilidad de sufrir la enfermedad de COVID-19 y tener complicaciones, es decir, si tienen cardiopatía isquémica u obstrucción de las arterias del corazón, pueden llegar a sufrir un nuevo infarto. “Si tienen insuficiencia cardiaca pueden sufrir una importante descompensación, lo cual tiene repercusiones en todo el organismo, pero específicamente a nivel pulmonar y puede conllevarlos inclusive a la muerte”.
Apuntó que si bien una gran mayoría de los pacientes con enfermedades del corazón se atienden en instituciones de seguridad social, en la actualidad la consulta externa y la atención de procedimientos programados está suspendida tanto en el Seguro Social como en el ISSSTE, lo que está generando un mayor rezago del que ya de por sí existía. “Hay una gran cantidad de pacientes que requieren de marcapasos, cateterismo, intervenciones de corazón abierto y que no pueden ser atendidos por lo que el pronóstico para estos pacientes es bastante sombrío y malo porque el tiempo es un factor fundamental en la sobrevida de estos pacientes”.
Estableció que incluso el IMSS y el ISSSTE no están haciendo traslados de pacientes a la ciudad de León, Guanajuato que es donde son atendidos, toda vez que por protocolos de la contingencia en la actualidad es prohibitivo hacerlo de una unidad a otra, aunado al desabasto de medicamentos para el tratamiento de la hipertensión arterial, lo que los ha obligado a comprar los medicamentos por su cuenta, además de tener que acudir a consulta particular.